Con el cierre de un año, me parece un buen ejercicio hacer un recuento de lo que fue... Con estas ganas de escribir y no saber por dónde empezar, esta me parece la mejor opción. Quiero agradecer lo que aprendí, y sobre todo agradecer a Dios quien da sentido a la vida, quien posibilita amar y acompaña en el dolor. Ante la falta de inspiración, leí algunas cosas de hace años: cartas, oraciones, sueños, desafíos... y me encontré con esto, que explica bien porque escribo, aun cuando siento que no puedo o no quiero: "Como estudiante de historia, doy cuenta que la memoria y la capacidad para recordar es una cualidad muy humana a veces en peligro de extinción. Por que al recordar traemos a cuenta lo pasado, pero no solo como hechos contingentes y arbitrarios; al recordar, escribir y contar nuestras historias vemos el sentido que han tenido ciertos acontecimientos. Y para los que conocemos a Jesús, podemos agradecerle por su fidelidad y la formación que provee a nuestras vidas en...
Escribiendo de lo cotidiano, hablando sobre Dios, la vida, el mundo, la misión, las y los amig@s...