

Entonces, lo interesante vino después. Por la tarde, tenía una reunión con un grupo de estudiantes de doctorado y maestría de UCSD -una prestigiosa universidad en EU- que participan con Intervarsity (IV). Fue una linda oportunidad para compartir un poco sobre mi vida, el ministerio estudiantil, los desafíos en México y otros temas relacionados. Todo nos llevó más de dos hora entre la charla formal, el tiempo de discusión y las conversaciones informales y fue muy desafiante -para mí y creo que para ellos también-.
Uno de los temas fue el asunto migratorio. Justo hace algunos


Al final del tiempo de preguntas y respuestas, me pidieron que les diera algunas palabras de recomendación, ánimo o desafío. ¡Y ahí conecté varias ideas! Ellos están- o estarán- en lugares de privilegio en sus respectivas áreas de especialidad, ellos tienen voz y voto en los Estados Unidos y ellos pueden presionar para que las cosas cambien. Tienen conexiones y posibilidades, lo que los del otro lado no tenemos sobre la mesa. ¡Si los estudiantes con los que trabajo son privilegiados y le deben a Dios su carrera, estos estudiantes de posgrado también! Ellos, si realmente siguen a Jesús, usarán sus carreras y todo lo que Dios les ha dado para servirle a Él y al Reino de Dios ya presente en el mundo. Lucharán por ser fieles a Dios y por descubrir qué significa eso en el medio donde están. Deberán hacer brillar su luz para que la gente glorifique a Dios por sus buenas obras (Mateo 5:16), deberán tener hambre y sed de justicia, ser humildes, compasivos, pacificadores (hasta cumplir con los valores que requiere Jesús de sus discípulos.)


Tenemos mucho trabajo por hacer, pero Dios ya tienes sus manos metidas en esto... Que nosotros, junto a quienes podamos servir e influir, considerermos las implicaciones sociales, políticas o de otro tipo al seguir a Jesús. Hoy lo hice con un grupo de estudiantes, después de comernos unas tortas. ¡Ellos responden!
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