Ante un nuevo año lleno de decisiones, cambios y el deseo de andar bien la vida, él y yo decidimos seguir en el estudio del libro de Proverbios, al haber terminado Salmos. ¡Es una literatura distinta; un mundo muy diferente!
Proverbios me ha parecido muy desafiante, no he tenido la intención de acercarme para buscar respuesta a todas mis preguntas, pero quiero escuchar y apropiarme de palabras y consejos que animen, inviten a reflexionar y ayuden a caminar con sabiduría.
Lo primero que me capturó fue recordar que la sabiduría no se hace evidente en los conocimientos, sino en la manera que nos conducimos en la vida. La sabiduría no radica en tener buenas respuestas o en saber qué hacer solamente, sino en caminar hacia la Vida, en considerar a Dios en todos las sendas y confiar en Él.
Proverbios da por hecho una idea del mundo creado por Dios, donde Él mismo sabe lo mejor para el ser humano, y a la vez está profundamente enraizado en la cotidianidad humana. Toca temas como el uso de las riquezas, nuestra lengua, la fidelidad sexual en el matrimonio y el esfuerzo en el trabajo, la generosidad y el contentamiento en medio de cualquier circunstancia.


Comentarios
Publicar un comentario