
Me han dejado servirles. Me he sentado bajo los árboles, hemos abierto la Biblia y el corazón. Hemos compartido chai, café, té, nieves de yogurt, sushi y otras cosas. Hemos hecho galletas juntos y un pastel de chocolate con crema de cacahuate, un día bailamos salsa y otros más los hemos pasado frente al mar o soñando juntos. Me han visto cansada y no siempre en mis mejores momentos. Me han perdonado cuando he fallado y han señalado mis errores con amor.

Con ellos veo como el Reino tiene que ver con las personas, que los agentes de la reconcialiación, la paz, el amor y la justicia somos personas, con sueños, experiencias, cicatrices y el Encuentro que ha transformado toda nuestra escala de valores. Mi oración es que Dios me permita seguir caminando con ellos y que juntos construyamos bajo la guianza del Maestro. Que no sólo me preocupe si estan en los eventos y reuniones, sino que su mente, corazon, voluntad y pensamientos busquen siempre estar bajo el Señorio de Cristo, en el discipulado que dura toda la vida. Que sus carreras sirvan a otros, que su dinero se invierta en el Reino, que sus familias se formen en obediencia, que su futuro lo modele el Señor.
Gracias por ellos. Aqui están algunos...

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