28 diciembre, 2011

Solo cabe el agradecimiento...

A escasos días para que termine este año 2011, quiero escribir un poco y compartir lo que ha sido vivirlo y mi agradecimiento a Dios quien lo hace posible. En este año comprendí mejor el valor de la amistad, el amor y la fidelidad de Dios, asumí compromisos y responsabilidades que me ayudan a crecer y recibí muchas sorpresas lindas.

He aquí un recuento:
  • En enero, despues del campa regional, estuve en Monterrey, tuve un tiempo muy lindo en Campus Kennington y con los Bahena. También me enfermé de forma inesperada en casa de Juan y Jeanette. Vi el cuidado de mis amig@s y la mano de Dios al ayudarme a reconocer mi necesidad de él y mi dependencia. Valoré mucho al saber que algunos velaron mi sueño la primer noche después de ponerme tan mal y recuerdo con mucha esperanza la conversación con David sobre el futuro de Compa en la región Noroeste... muchas cosas suceden antes de lo que uno supone...
  • En febrero y marzo arrancó el año de trabajo con los estudiantes en Baja California; mi agenda marca reuniones, tiempos para trabajo de tesis, juntas con asesores y estudiantes, algunos viajes a ciudades cercanas y los nombres de muchos con quienes he compartido este año. Me gusta porque sé que detrás que cada nombre en la agenda hubo un tiempo de abrir la Palabra, de compartir un chai o de simplemente sentarme y escuchar o ser escuchada. Amo a los estudiantes con quienes trabajo, amo compartir la vida con ellos y amo más al Dios me regala este privilegio.
  • En abril compartí en dos campamentos y varias oportunidades para exponer la Palabra. Fue el campa nacional de estudiantes y viajé a Puebla, enseñé un taller sobre Evangelismo, compartí sobre el compartir a Jesús y estuve descansando en Cuernavaca.
  • En mayo estuve en Oaxaca con los chicos de Compa de aquella ciudad. Aprendí mucho de ellos, de su perseverancia y su amor a la obra y al Dios de la obra. Regresé al retiro con líderes de BC y tuvimos un tiempo de descanso... También recuerdo que estuve trabajando en algunos proyectos en mi iglesia local y empecé a prepararme para el viaje a la Asamblea Mundial.
  • Junio fue un mes de mucho trabajo para preparnos para el EFEN (Encuentro de Formación Estudiantil del Noroeste), comencé a preguntar a Dios sobre los próximos pasos en la vida...
  • En Julio corrí un medio maratón para el cual estuve entrenando duro desde mayo. Me visitó mi mejor amiga y colega, Ruth, desde Mérida y tuvimos el EFEN. A finales salí rumbo a Polonia, con muchas preguntas, expectativas, esperanza e ilusión.
  • Casi todo agosto estuve fuera, viajando, aprendiendo, conociendo, siendo afirmada por Dios en su llamado, recibiendo dirección y claridad. Fue un desafío. Llegué con más esperanza, más preguntas, más necesidad de Él...
  • Septiembre fue mi mes para arrancar el trabajo de acompañamiento con los estudiantes, nuevas células, reuniones, juntas, cansancio, sueños nuevos, más crecimiento.
  • En octubre estuve en casa, traté de avanzar en tesis y viajé a Chihuhua ... Fue especial visitar este estado, saber que estaré más cerca los próximos años....
  • Noviembre fue el ENA, lo cual amplió mi perspectiva sobre mi trabajo en la obra estudiantil y también una nueva etapa en el ministerio con nuevas responsabilidades. Al verme, solo pude ver que es por gracia, que Dios quiere trabajar cosas en mi mientras que se glorifica al usarme como estoy. También comencé una relación de noviazgo con Erick, con la esperanza de que el Señor siga uniendo sueños y propósitos, sea lo que sea seguimos confiando en nuestro Dios quien es fiel y agradecidos por esta oportunidad que nos concede.
  • Diciembre ha sido cansado, con trabajo, tratando de cerrar, con más preguntas que respuestas, con mucha búsqueda y confrontada, sintiéndome más "adulta" que cuando Ruth enfermó en verano y tuve que tomar decisiones, pero a su vez, siendo recordada de soy Su hija, que hay cosas que no cambian y que Él me ama.
Hay algunas cosas que dejé en el camino:
  1. 1 día completo de retiro al mes
  2. 1 día de descanso a la semana
  3. disciplina en mis ritmos de trabajo y expectativas más realizables para nos frustrarme
  4. no he sido constante con la tesis
  5. un proyecto sobre asuntos globales
  6. trabajo más enfocado en mi iglesia local
  7. estudios bíblicos con mis papás
Algunas cosas que aprendí:
  1. tengo amig@s que me aman de verdad y yo los amo
  2. soy más vulnerable e imperfecta de lo que pensaba
  3. soy un adulto responsable de mis acciones
  4. sigo aprendiendo que Dios me ama como soy, me acepta y está trabajando en mi vida
  5. que hay veces que vale la pena arriesgarse a pesar de los temores
  6. que la voluntad de Dios es más sencilla- es Él al centro- y entonces lo demás es fácil decidirlo
  7. Dios es fiel, no hay nadie como él.
Cosas para retomar y seguir aprendiendo:
  1. dia de retiro mensual
  2. descanso semanal
  3. estudio biblico mensual con mis papás
  4. semanas intensivas para terminar la tesis
  5. organizar el trabajo en el ministerio: reuniones, viajes, personas, temas...
  6. trabajo específico y constante en la iglesia local, trabajo con personas.
  7. debo estar consciente de que soy una obra en proceso, pero el Señor ve el producto terminado: estoy aprendiendo y quiero seguir aprendiendo a descansar, amar, dejarme amar, dejarme cuidar, seguir soñando, luchar por quienes amo y por lo que creo...
Recibiré el año nuevo en Tecate, con algunos amigos y también con un tiempo de recreación y de retiro para estar abierta a lo que el Señor tiene para este nuevo año. Gracias por ser parte de esto a través de las lecturas del blog, gracias a Dios porque esta vida solo vale la pena si se vive para Él. Mi sincera oración es que las vidas de quienes le conocemos reflejen que él es prioiridad y que quienes no le conozcan puedan hacerlo, mientras nosotros servirmos como un canal para ese propósito.

05 diciembre, 2011

Me ama; nos ama...

Sé que Dios me ama y quiere lo mejor para mi. Sí, así es, no quiere lo que yo siempre quiero. Tampoco quiere mi "éxito profesional, ministerial o personal", quiere lo mejor, aún cuando eso signifique fracaso ante los ojos del mundo. Y quiero explicar esto, porque estoy masticándolo, entendiéndolo y viviéndolo en el día, aun cuando resulta difícil.

Yo tengo mis planes, tengo mis sueños, una idea de lo que es mi llamado y propósito en este mundo, quiero tener el control y soy buena haciendo muchas cosas. Y pienso en mil cosas, y me apoyo en mi propia prudencia y de pronto pienso que tengo todo medido y calculado, que las cosas caminan como deberían, que cada vez soy menos mala... y es cuando me encuentras Tú.

...Allí y así, envuelta en mi falsa seguridad y tratando de protegerme me encuentra Él, como niña asustada y me recuerda quien soy y lo más importante, quien es Él para mi. Llego a sus brazos como niña perdida, con mil temores y muchas preguntas y queriendo guardar silencio para escucharlo. Ya no quiero escucharme yo, me confundo, reconozco mi profunda necesidad de él...

...Y recuerdas todo lo que has dicho. Recuerdo la vida de tu profeta Jeremías y las enseñanzas que le dejaste de no confiar en los hombres porque eso solo trae tristeza, desperanza y ansiedad; también de cómo tú le amabas... Retumban en mi mente tus palabras que afirman mi identidad en medio de mis "éxitos, fracasos y miedos". Me recuerdas que tus planes no son los míos y que estás obrando en el mundo y en mi vida. Me devuelves gozo, paz y esperanza. A veces no me doy cuenta de mi desliz... Pero tú me cuidas y no me abandonas. Reconozco que sólo puedo confiar en tí; en tu fidelidad y en tu amor, ese que veo expresado en la cruz.

Me doy cuenta también que quieres llevarnos a ser más como tú, a que revelemos a otros tu gloria, quien eres. Para eso trabajas en nosotros, te tomas el tiempo de moldearnos y eres paciente. No nos pones a servirte porque seamos muy buenos, sino para perfeccionarnos en el proceso. Usas vasos muy frágiles para tu obra, para que sólo tú seas glorificado, y mientras, nosotros podemos gozarnos en tí, recrearnos en tí.

En este día te doy gracias, en este mes agradezco que me hayas creado, elegido y me estés formando. Este año reconozco tu fidelidad a tus propósitos, tu bondad y tu cuidado. Gracias por afirmarme en tí, gracias por dejar gente en mi vida que ha sido parte de tu propósito, gracias por traer a otros de manera inesperada, gracias por mostrar que tú sí estás en control, por no dejar que me conforme y por enseñarme a confiar, ser paciente y tener esperanza.

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