Cada día del año necesito a Jesús. Les comparto, comencé este año con un tiempo de descanso, de disfrute con amigos y familia, y después con un tiempo de retiro para estar con Jesús, apartándome un poco para escucharlo y escucharme. Fue un tiempo especial, disfruté de su presencia y del sólo estar... Después, ya sin las compulsiones y los afanes, me dispuse a planear un poco este año, poniéndolo delante del Señor, y pensando los primeros 2 meses de este 2012. Fue emocionante imaginar lo que puede pasar y tener esperanza en Dios, quien tiene el control de todo. Sin embargo, aún cuando planee hacer esto de manera constante, y aún cuando me retire a estar solas con Jesús un día al mes con el propósito de revisar cómo estoy y como van mis relaciones, aún así, le necesito más día con día. Y es que no basta pensar en el año que pasó, no bastó comenzar mi año con un día de retiro, no es suficiente darme cuenta de mi pecado ayer y arrepentirme, debo hacerlo también hoy. Lo de ayer sirve para...
Escribiendo de lo cotidiano, hablando sobre Dios, la vida, el mundo, la misión, las y los amig@s...