29 julio, 2010

"No me llames extranjero"

En medio de leyes erigidas contra hermanos de tez oscura y expresiones cotidianas de odio entre etnias y pueblos, esta canción de Rafael Amor reflexiona y nos invita a pensar. La escuché en boca de unos compas hace un par de noches, fue una buena velada entre el cancionero de la CIEE y cantos de protesta latinoamericanos. El diálogo entre la realidad social y la alabanza a Dios por la esperanza de su Evangelio.


No me llames extranjero, porque haya nacido lejos
O porque tenga otro nombre, la tierra de donde vengo,
No me llames extranjero, porque fue distinto el seno
O porque acuno mi infancia, otro idioma de los cuentos

No me llames extranjero, si del amor de una madre
Tuvimos la misma luz, en el canto y en el beso
Con que nos sueñan iguales, las madres contra su pecho,

No me llames extranjero, ni pienses de donde vengo,
Mejor saber donde vamos, a donde nos lleva el tiempo
No me llames extranjero, porque tu pan y tu fuego
Calman mi hambre y mi frió, y me cobija tu techo

No me llames extranjero, tu trigo es como mi trigo
Tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego
Y el hambre no avisa nunca, y ve cambiando de dueño

(Y me llamas extranjero porque me trajo un camino
Porque nací en otro pueblo, porque conocí otros mares
Y un día zarpe de otro puerto, si siempre quedan iguales
El adiós, los pañuelos, las pupilas borrosas de los que
Dejamos lejos, los amigos que nos nombran,
Y son iguales los rezos y el amor de la que sueña
Con el día del regreso. No, no me llames extranjero
Traemos el mismo grito, el mismo cansancio,
Viejo que viene arrastrando el hombre desde
El fondo de los tiempos, cuando no existían fronteras
Antes que vinieran ellos, los que dividen y matan,
Los que roban, los que mienten,
Los que venden nuestros sueños, ellos son
Los que inventaron esta palabra, “Extranjero”)

No me llames extranjero, que es una palabra triste
Es una palabra helada, huele a olvido y a destierro
No me llames extranjero, mira tu niño y el mío
Como corren de la mano, hasta el final del sendero

No lo llames extranjeros, ellos no saben de idiomas,
De limites y banderas, míralos se van al cielo
Con una risa paloma, que los reúne en el vuelo

No me llames extranjero, piensa en tu hermano y el mío
El cuerpo lleno de balas, besando de muerte el suelo
Ellos no eran extranjeros, se conocían de siempre
Por la libertad eterna, igual de libres murieron

No me llames extranjero, mírame bien a los ojos,
Mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo,
Y veras que soy un hombre, no puedo ser extranjero
No me llames extranjero

27 julio, 2010

Dios cuida de sus hijos e hijas


¡Qué lindo es saber que Dios quiere que le presentemos nuestras necesidades! No es que él no las sepa, él nos conoce y sabe lo que estamos pasando, nos preocupa y esperamos. Pero él nos invita llevar ante él aquello que ocupa nuestra mente y darle gracias porque él sí puede hacerlo algo. No siempre responde como esperamos, pero siempre obrará para nuestro bien. Cuando reconocemos eso, nos da paz y nuestra mente ya no está llena de "cosas". Podemos descansar en él y trabajar con todo nuestro corazón, alma y fuerzas para él, sabiéndonos amados y cuidados.


23 julio, 2010

Agradecida

Hoy sólo comparto algo que ocupa mi mente y quiero recordar constantemente. Asaf dice en Salmos 73 (vv 25-28):

¿A quién tengo en el cielo sino a ti?
Si estoy contigo, ya nada quiero en la tierra.
Podrán desfallecer mi cuerpo y mi espíritu,
pero Dios fortalece mi corazón;
él es mi herencia eterna.

Perecerán los que se alejen de ti;
tú destruyes a los que te son infieles.
Para mí el bien es estar cerca de Dios.
He hecho del Señor Soberano mi refugio
para contar todas sus obras.

-las negritas son mías-

15 julio, 2010

Quiero compartirlo.

Hoy fue un día no planeado.

Realmente todo mi día estaba planeado, pero nada resultó. Sin embargo, estoy muy agradecida con Dios, porque sé que Él sí estaba en control. La mañana fue caótica y completamente inesperada. Papá se puso muy mal (gracias a Dios ya está bien), por una reacción alérgica a la penicilina y entonces más de la mitad del día la pasamos en el doctor y lo que eso conllevó al cruzar la frontera para atenderlo del "otro lado".

Después tuve una cita especial con un amiga (lo único que sí quedó igual en la agenda) y tuvimos más tiempo para platicar debido a que el estudio de mujeres de todos los miércoles se pospuso por una junta urgente de mi iglesia local. El día concluyó con una velada, a partir de las 11:15pm, con otras dos amigas (a raíz del estudio) para compartir la vida de las últimas semanas.

Escribo, ahora sobre esta junta urgente ante la transición por el cambio de pastor en mi congregación. Todos lo hemos resentido- y algunos llorado-, no sólo por su desempeño al formar equipo y guiar hacia Cristo a los hermanos y hermanas como hermano entre nosotros, sino por su amistad brindada en este año.

No estoy de acuerdo con ese tipo de decisiones, sin embargo, y más allá de eso, creo que su ejemplo me marcó, como le dije en la junta: su forma de liderear me devolvió la esperanza al ver un verdadero modelo de hacer iglesia. Un cuerpo edificándose mutuamente, un lider que sirve, amor sacrificado, equipos que trabajan, capacitación para la obra, integridad y transparencia. Errores, sí, pero no protagonismo. De alguna manera, para alguien que está muy desilusionada de las instituciones eclesiásticas, el ver destellos del Reino de Dios en medio de las estructuras excluyentes y viciadas, me hizo recordar que esto no se trata de nosotros, sino de Él.

¡Dios nos ayude, como Iglesia suya, a ser un verdadero reflejo de su Gloria!

09 julio, 2010

Nadando juntos


Hemos sido llamados por Dios a ser una comunidad que anuncie con su vida, obras y palabras la esperanza, el amor, la gracia y las obras de Dios en la historia. Y en medio de eso, la comunidad es algo que también se vive, se disfruta, se lucha...

En el EFEN tuvimos la oportunidad de disfrutar de una alberca, cosa no muy común en los campamentos de Compa, asi que fue un regalo. No todos sabían nadar, ni tenían las mismas habilidades para tirarse clavados o mantenerse por largo tiempo debajo del agua. Al principio los que estábamos más acostumbrados a movernos en el agua entramos con rapidez y confianza. Creo que no todos estaban tan emocionados. Poco a poco, nuestro gozo, gritos y juegos adentro de la piscina fueron animando a todos los demás y se nos unieron.

Estando en la alberca, animábamos a que algunos aprendieran a nadar, les dijimos algunas técnicas, pero finalmente, ellos tenían que aventarse y comenzar a hacerlo. A otros se nos animó a aventarnos un clavado y perfeccionar la técnica...Cada uno estaba en diferentes momentos, pero la verdad que todos nos divertimos. Comenzé a pensar sobre lo que hacíamos cuando tuve la oportunidad de nadar junto con alguien que nunca lo habia hecho antes. Al principio le dije como hacerlo, pero después comencé a nadar con ella. Le dije que estaría ahí por si sentía ahogarse y que abriría paso para que me siguiera. ¡Y lo hizo!

Ese tiempo del campa fue muy especial. Porque, con mucha imaginación podemos pensar en la comunidad y el caminar cristiano como estar en una piscina. No somos iguales, estamos en diferentes momentos y tenemos habilidades distintas. La forma en que enseñamos a otros es con nuestro ejemplo y los acompañamos. También les dejamos tomar sus decisiones y hacer las cosas solos, pero animamos. Cuando alguien no puede o le da un calambre (bastante doloroso por cierto!) otros más le ayudan.

Me gusta, porque se trata de inspirar a otros, que el gozo se contagie, de acompañarnos, enseñarnos a andar, estar para cuando otro ya no puede, modelar con nuestras vidas, cansarnos, descansar, y ¡todos adentro la de alberca!

Necesito irme...

Ya no puedo solamente hablar de la necesidad del descanso, ahora debo retirarme, dormir, salir, irme, apartarme, detenerme, hacer un alto...Para invitar a otros, debo ceder primero a la invitación del Maestro, lo sé.

Ha sido un semestre maravilloso, pero estoy segura que no puedo ver muchas cosas en medio del ajetreo y con tanto que está revuelto, las cosas necesitan asentarse: las ideas, los sentimientos, las emociones, las preguntas y los planes..."Quiero verte Señor en quietud". Sé que Él nos llama a callar, a detenernos y reconocer que Él es Dios.

05 julio, 2010

"De la manga de Dios"

Esta frase expresa bien lo que pasó en nuestro campamento de Formación.

Aún cuando planeamos los tiempos por las mañanas, siempre hay cosas que uno no puede controlar o que de alguna manera preferimos que sea flexible segun lo que vamos entendiendo de Dios y de la dinámica del grupo. El grupo era muy diverso, fuimos cerca de 14 personas entre los 15 y 25 años y sorpredentemente nuestros prepos aportaron mucho con sus inquietudes, energia y compromiso.

Pero hubo algunas actividades que no planeamos, las cuales salieron de la manga-de Dios-, nos atrevemos a decirlo. Viendo las necesidades del momento, nos pusimos a dialogar en parejas sobre uno de los temas más desarrollados de la primera mitad de Efesios: "la salvación". ¿Cómo entendemos la salvación según esta carta?, ¿Cómo la explicamos a nuestros compañeros en la escuela? Y fue sorprendente, caímos en la cuenta que si no entendemos bien la salvación, si no comprendemos lo que Dios ha hecho, entonces no podemos explicar a otros, según su contexto lo que esto significa. Porque no se trata de fórmulas, estamos hablando de la realidad de Dios en el mundo, de todo lo que Él ha hecho...

El segundo diálogo fue en torno al llamado de Dios para la comunidad cristiana, más específicamente para Compa. Esto nos llevó al desafío de compartir en parejas nuevamente el cómo comunicar a Cristo sin ser nosotros el centro del mensaje y comenzar hablando de él y no de nosotros. Fue muy confrontador darnos cuenta de nuestro individualismo interiorizado y de la mala costumbre de comenzar hablando de nosotros. Esto no quiere decir que no es importante lo que Dios ha hecho en nuestra vida, y sí debemos contarlo. El problema es cuando no ponemos a Dios en el centro del mensaje y somos arrogantes y orgullosos, porque partimos de lo que hemos hecho nosotros como si fuera nuestra obra. ¿Cómo comenzar compartiendo el evangelio hablando de lo que Dios hizo por nosotros y no de lo que nosotros hemos hecho?...

No hay un precedente para algunas cosas que pasaron en el EFEN, pero creemos que la experiencia de lo que Dios nos mostró pueden marcar otros encuentros de formación. El diálogo, el compartir, verbalizar y abrir más espacios para encontrarnos con la Palabra de manera creativa deben ser parte de nuestras capacitaciones. En definitivo, no fue de nuestra manga que salieron las cosas, por eso la gloria es para Él....

Apenas terminando...

Mientras escribo, casi todos se encuentran aún en la alberca; cantando, riendo, compartiendo y con un corazón agradecido, lleno, desafiado, confortado y confrontado por Dios.

Ha sido una semana inolvidable. Cada uno de los estudiantes, profesionistas y obreros que participamos fuimos maravillados por Dios a través de su Palabra en Efesios. Por el momento no puedo escribirlo todo, pero si puedo decir que este encuentro de formación marca de manera personal y una forma de buscar que otros sean capacitados y también el compromiso más serio con ello dentro mi labor en el ministerio.

Los encuentros con La Biblia, fueron diversos, entre estudios con el método manuscrito, exposición bíblica, lectio divina, preparación de preguntas de estudio; expresando la enseñanza a través del arte, dialogando en grupo sobre conceptos en la carta (ej. Salvación) y cómo lo explicaríamos a nuestros compañeros de generación. En parejas también buscamos sintetizar y explicar en términos de hoy el propósito de la carta, armamos un bosquejo y buscamos entender mejor el llamado de Dios a nuestras vidas, como cristianos, como Iglesia y como Compa.

Escribiré más en estos días...

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