31 diciembre, 2016

Cavilaciones y oraciones de fin de año

El año terminó. Nosotros seguimos aquí, con más preguntas, nuevos sueños, los mismos enigmas, los peregrinos que nos acompañan, con nuevxs amigxs, con otrxs que extrañamos y con muchas cosas que fuimos dejando.  No fue un año fácil. Fue el año que más cedí a las distracciones pero también en el que he visto con más claridad el cuidado de Dios en nuestras vidas. Ha sido un año lleno de sorpresas, nuevos comienzos y de una esperanza que se renueva poco a poco.  Pasé de estar frustrada y cansada, al descanso, las nuevas preguntas, desempolvar los sueños, a las sorpresas, el dolor, las conversaciones profundas, las interminables distracciones, para de nuevo detenerme y reconocer que la vida misma, si soy consciente, sirve de guía para conocer a Dios. 

Me di cuenta que Dios no está obsesionado con la puntualidad de mis lecturas diarias, ni con mi asistencia a la congregación y mucho menos se asombra de mi conocimiento teológico. Los momentos de mayor encuentro y profundidad se dieron en lo cotidiano, cuando me frustré por estar distraida y lloré ante mi falta de integridad. O cuando leí las noticias y escuché las canciones que me recuerdan de cómo Dios llora por todas mujeres violentadas y la niñez robada de inocencia por dinero, guerras o la lujuria de los poderosos.  En mi fragilidad encontré a Dios y de nuevo, soy invitada a encontrar a Dios en mi propia vulnerabilidad y a resistir la equivalencia de Dios con un poder impersonal, despojándole del sacrificio y el amor que define al Dios que seguimos. 

En un mundo que festeja a los poderosos, que busca los privilegio, la abundancia y la comodidad, ver a Dios en los indefensos, dejarme enseñar por los débiles y ser guíada por los humildes es un gran desafío. Pero quiero seguir al Dios de las Escrituras, al Jesús revelado en la Biblia, que sigue caminando con los desposeidos, migrantes y refugiados y oro porque  mi familia y yo nos identifiquemos con ellxs. Para así poder cantar de alegría cuando la gran Babilinia, en representación de los imperios, sea derrotada. Oro que nos emocione compartir la mesa con quienes no tienen algo que darnos a cambio y que nuestras vidas reflejen cada día más el amor y sencillez del Maestro. 

Espero, también, escribir más de manera que lo aprendido se traduzca en pensar mi contexto. Que mis oraciones y pensamientos sobre la trata en México, sobre la política, la familia, las relaciones hombre-mujer, la multiculturidad y sus convergencias con la fe vean la luz en este blog y otros espacios. Necesito que otros sepan y me acompañen, porque no puedo caminar sola, la fe se vive en comunidad, se conversa y se prueba. ¡Gracias por quienes nos acompañaron este año!

Texto que me acompaña en este nuevo año 2017


08 diciembre, 2016

María

Ahora vuelvo a pensar en ti, en lo que habrás sentido al llevar a Jesús en tu vientre. No imagino la sorpresa que significó la noticia del angel y el temor que habrás sentido ante tremendo anunciamiento. Me maravilla tu humilde respuesta, disposición y obediencia. Me parece que contrasta con la de otros personajes en la Biblia que creen saber cómo Dios actúa pero se pierden entre el poder o el deseo de control.

Tus cantos y oraciones fueron revolucionarios, pero en tus labios no parecían una gran amenaza al Imperio. Jesús de seguro aprendió a orar al escucharte. Fuiste mujer conforme al corazón de Dios y llevaste en tu seno la esperanza de millones.

¡Cómo me hubiera gustado estar presente en la casa cuando visitaste a Isabel! Solo puedo imaginar las conversaciones sobre toda su alegría, temor y miedos, así como los múltiples malestares que sus niños les pudieron ocasionar. Ambas, mujeres escogidas por Dios, revirtiendo los valores del mundo y cuidando de bebés que habrían de causar un hito en la historia.

María, no imagino el temor que el tremendo privilegio habrá traido sobre ti, pero fuiste muy valiente. Diste a luz al Dios encarnado y cuidaste de él, y ese es uno de los misterios que aún no podemos comprender. Tú guardabas cosas en tu corazón sobre este niño y fuiste los brazos de amor que cuidó del Salvador. Tú, de seguro entendiste más de Dios que muchos que le conocieron, porque tú supiste la humildad del Creador, al punto de nacer en un bebo y dejarse cuidar por tí, una adolescente dispuesta y llena de fe.

No imagino, María, el dolor que te causó el anuncio en el templo de cómo tu corazón sería partido al ver lo que harían con tu niño, pero admiro tu valentía de seguirle hasta la cruz y de ser contada entre los y las discipulos que fundaron la Iglesia. María, tu ejemplo necesita ser recordado entre nosotros. Hay algo profundo de cómo es Dios, que se manifiesta en tu historia, la cual es la historia del Dios que nació y creció en Palestina.

María, tu historia también reivindica a las mujeres y los niños, por revelarnos a un Dios que se manifiesta en medio de mujeres y niños, de maneras inusitadas en la historia y la transforma para siempre. 


21 noviembre, 2016

Amada, entre mil dudas.


Soy amada entre mil dudas. A veces, en secreto dudo que Dios me ama, no sé porque lo haría. Señor, sana mis heridas más profundas. Aún no entiendo por qué me elegiste y me sigues diciendo que soy tuya, y que estoy segura en ti. Señor, déjame escucharte claramente. Eres mi refugio, lo sé, pero muchas veces me traiciona el pensamiento e imagino que estoy sola. Redime, Señor, mi imaginación.

Dudar me acerca a ti, no tengo a nadie más a quien ir. Cuando me alejo o creo que ya no podré regresar, tú haces sendas nuevas, me encuentras y me llamas a ti. Así amas Señor, así quiero disfrutar de tu amor. A veces este amor duele, porque me desnuda, porque no tengo nada a qué asirme que valga la pena no dejar atrás. Señor, sígueme cautivando. Quiero seguirte conociendo, que mi vida y la de mi familia se enraíce en tu amor.

Señor, sé que veré tu fidelidad siempre. Y cuando dude, Señor, no me dejes. Si esto dependiera de mí, ya se hubiera acabado, pero en ti estoy segura. Gracias por ser el Dios de María, de Pedro, de Tomás, de Martha y de Esteban, gracias por tanto amor derramado en la historia, gracias porque tu paciencia llegó hasta nosotros.

Y me sorprendes, ¡lo logras, siempre! Tu creatividad para amar no termina, sigues viviendo en mí, dándome vida, creando vida. Aquí estoy.

04 noviembre, 2016

Pensamientos sueltos de mujer latinoamericana

Entre mis pensamientos sueltos al estar en Vancouver pienso en tanta inequidad. Nosotros acá disfrutando de un sabático, como migrantes en primer mundo, viendo tanta opulencia e intentando vivir de manera simple y sencilla, porque realmente no tenemos otra opción. No es una queja. Es un regalo de Dios saber que tenemos suficiente, que nuestra bolsa familiar no depende del mercado y que no tenemos inversiones ni soñamos con propiedades. No vivimos con miedo por la devaluación del peso, ni tampoco si Wall Street se cae…

A nuestro país se le juzga por no alcanzar mejores niveles de vida teniendo lo suficiente en recursos naturales y con tantas personas trabajadoras, pero la verdad es que existen mucho corruptos y vándalos de cuello blanco… También, cabe pensar, que el progreso añorado de Occidente fracasa en América Latina porque algunos son los beneficiados y otros los explotados y a nosotros nos toca la peor parte. Nuestros recursos naturales van al Norte, mientras que nuestras tiendas se llenan de productos extranjeros. Pero eso no lo dicen mucho por acá, porque los canadienses son “buena onda” y ellos no andan de bullys como sus primos los gringos, pero también firman Tratados y se benefician de los Acuerdos, pero eso no se dice mucho por acá.

Por estos rumbos, América es el país al sur y América Latina no es parte de la geopolítica estratégica. Siempre es conveniente ver qué mercado deja más y América Latina y África producen puros migrantes para mano de obra barata. Ah, pero las puertas del norte siempre están abiertas para la fuga de cerebros, esos nunca los rechazan y de vez en cuando protegen a uno que otro político corrupto que escapa de la ley, que huye para no dar la cara a los suyos.


No siempre pienso estas cosas, pero de pronto, me asaltan pensamientos de mujer tercermundista, que no le gusta lo que ve y que sabe que a Dios tampoco. Por eso las escribo y por eso las pienso, aunque aún no me atrevo a pensar demasiado en esto… Quienes se aventuran a pensarlo, sabrán que es incómodo y es mejor evitarlo. Pero también pienso, que al hacer teología y al ir a la Biblia, debo pensar esto a fondo, sino lo que diga estará muy vacío, porque mi realidad es otra. Muy diferente a los biblistas y teólogos de Occidente que interpretan desde la comodidad de un escritorio cobijado del mundo… No quiero ser de esos. 

23 octubre, 2016

Consuelo y belleza

 Hoy cumplimos dos meses en Vancouver, y estamos en pleno otoño.

Esta mañana, caminando de regreso de la iglesia Abdiel y yo nos dimos cuenta que apenas en estos días comenzamos a escuchar al Señor con más claridad y con menos agenda nuestra. Nos sentimos rodeados del amor de Dios en tierra extranjera y en medio de toda la transición, las aguas comienzan a calmarse y el corazón está más quieto. En medio de un ritmo más sano de estudio, descanso, tiempos de silencio y de escribir, percibo a Dios cerca, trayendo consuelo más allá de lo esperado.

El semestre en Regent está a su máxima exigencia, con trabajos que escribir, muchos libros que leer, pero estoy disfrutando de ser estudiante y hasta gozando la presión de las entregas. Leo, pienso y escribo sobre las mujeres en la iglesia primitiva, sobre otras profetas del siglo XIX y estudio a profundidad Salmos 2… Las semanas se nos llenan de alegría al compartir la mesa con nuevos amigxs y ser invitados a otras mesas. El consuelo de Dios ha venido en forma de personas nuevas que alegran la vida y de amigxs a quienes reencontramos por estos lugares.

Nuestras tardes entre semana son tiempos compartidos entre Abdiel y yo, con trotes a la orilla de Jericho Beach, cenas sencillas, música latinoamericana, un té caliente y momentos para escribir. Los fines de semana están llenos de personas nuevas para nosotros, quienes dejan su marca en el corazón, y de buscar espacio para hablar con los nuestros en Tijuana. Dios ha sido muy bueno con nosotros. Dios es bueno.

Parece que el otoño nos está ayudando a morir, a dejar todo lo que cargábamos, lo que estorba, lo que no trae vida y renunciar personalmente a mis deseos, mi voluntad y mi agenda. Entre sus manos puedo bajar mis defensas, renunciar al deseo de control, ceder a Dios y a lo que él tiene para mí sin tanta objeción. Su consuelo es grande y es hermoso. Hay belleza en esta estación, en la caída de las hojas, en la lluvia que limpia, en el frio que desaparece ante el cobijo de los abrazos y el hogar. Hay belleza en la limitación de las estaciones, y en particular el otoño evidencia la paradoja de cómo la “muerte” de la naturaleza trae consigo la esperanza de renovación, y en todo hay belleza. 

19 octubre, 2016

Tiempos de retiro


No sé cómo olvidé que sin silencio y soledad me voy perdiendo poco a poco. En estos dos meses en Vancouver he tomado algunos tiempos de retiro y cada vez estoy más convenida que la práctica espiritual que más requiero es la del silencio.

Me ahogo entre mis distracciones, las muchas voces propias y los gritos de un mundo ensordecido me dejan aturdida. Soy más sensible de lo que quisiera reconocer, pero Dios así me hizo y sin el silencio que me permita escucharle, me pierdo.

El silencio se cultiva. Dios nunca nos abandona; ha estado conmigo siempre. Pero en ocasiones no le escucho. Creo que Dios me ha estado llamando al silencio y la soledad con él, sabiendo mejor que yo cuanto le necesito…pero me ocupé de otras cosas y lo olvidé.

Es en el silencio, sabiendo que estoy segura en Él que comprendo más de quien es Dios. Las imágenes maternas de Dios son una invitación al descanso, la confianza y el amor. Su susurro de amor y aceptación incondicional son sanadoras.

Las sombras de rechazos pasados aún me persiguen, pero Dios no abandona. Me invita a echar raíces en su amor, para crecer y fructificar amando a otros como Él ama. He de morir primero, para dar nueva vida. Las estaciones y este otoño canadiense me lo recuerdan.

No quiero olvidar cuánto necesito callar para escuchar Su voz, no quiero olvidar cuando le necesito. 

16 octubre, 2016

Tijuana


Quisiera ver cómo te pintas de otros colores y probar tus nuevos sabores.

Extraño tu playa fría y hasta ese muro que se nos impone.

Quisiera ver de nuevo a aquellxs que cada semana se reúnen para darse “la paz” con los meñiques;

a lxs que con sus actos sencillos desafían al Imperio.

Quiero recorrer tus calles y ver los rostros cansados,

esos que se alegran ante un saludo o la risa de un niño desconocido.

Extraño las sonrisas que intercambiaba con extraños en las calles,

Y la sensación de estar en casa entre tus más de 2 millones de habitantes

Quisiera que mi corazón se rompiera con las historias de los miles llegados a ti,

y comenzar a tejer la vida con esos que tal vez se queden.

Sé que me frustraría con las iglesias frías a las que no les importa si matan a tus migrantes,

ni quieren saber los nombres de quienes acaban de llegar y probablemente no se queden.

Lloraría contigo por las juntas de liderazgo, los Sínodos y las Conferencias que resisten escucharte 

con acentos guatemaltecos, hondureños, salvadoreños, haitianos o del sur de México.

Pero me alegraría de saber que algunxs por su fe y humanidad atienden a tus recién llegados y querría estar cerca de ellos.

Quiero caminarte con una esperanza renovada, soñar cerca de tu playa, llorar en comunidad por tu dolor y verte pintada de colores brillantes, con brazos abiertos para recibir a los miles que faltan. 



14 octubre, 2016

Ser profeta

Desde algunos meses pienso mucho en la labor profética. Mis lecturas bíblicas y de otras fuentes, así como la experiencia de vivir y ser profundamente afectada por este mundo me han hecho pensar y re-pensar mi fe desde el rol de los profetas. El libro del profeta Jeremías me fascina, tiene algo que me atrae constantemente, y lo ha hecho por varios años en distintas etapas de vida. Este verano estudiamos Miqueas en el proyecto binacional entre Compa e Intervarsity, lo cual hizo que las palabras de este profeta hebreo parecieran muy actuales. También, en la preparación para enseñar los Salmos profundice en la manera que una vida enraizada en la realidad de Dios permite navegar entre el lamento y la esperanza, los cuales son ingredientes claves para la denuncia profética.

Ahora, mientras sigo leyendo a Josephine Butler, esa mujer inglesa del siglo XIX, y su comprensión del rol profético de mujeres y hombres me siento aún más llamada. Ella se apropia del rol profético e invita a considerar la necesidad de escuchar a lxs verdades profetas, es decir, a aquellas y aquellas que muestran el corazón y la mente de Dios en el mundo real, a partir de las Escrituras y de una relación íntima con Él. Josephine misma mostró su conciencia profética, como cristiana, al profundizar en el estudio de la Biblia, esforzarse por comprender el mundo que lo tocó habitar y dejar que su fe hablara a su mundo. No fue su deseo de poder lo que la llevó a hablar o rebelarse, sino su profunda convicción de un Dios que creo a hombres y mujeres en equidad y de un Jesús liberador y proveedor de perdón y restauración para todxs. Ella luchó por los derechos de las prostitutas y la doble moral que culpaba solo a las mujeres y justificaba a los hombres.

En el verano me aventuré también en la vida de Monseñor Romero, el salvadoreño que fue profeta de Dios en tiempos turbulentos y finalmente fue asesinado. Estudié su proceso de “conversión” y la manera en que las Escrituras y su experiencia le llevaron a ver a los pobres, la injusticia, el poder y la ambición desde la óptica de Dios. Él usó todos los medios a su disposición para llamar a ricos y pobres al arrepentimento y para denunciar las injusticias cometidas contra el pueblo salvadoreño motivados por al amor al dinero. Sus homilías están plagadas de Evangelio y de palabras que hacen eco de Jesús…

Butler y Romero han sido mis héroes del siglo XIX y XX y han hecho del estudio de la historia de la iglesia una fuente de esperanza. No son los únicos, pero he sido atraída a ellxs y he tomado de ellxs el desafío de profundizar en la Biblia, de vivirla, de entender mejor mi mundo y de conectar la fe con la realidad actual. ¡Qué desafio! Ambos vivieron en su propia vida la tensión de las necesidades del mundo y de su profunda necesidad de Dios, y cultivaron una relación viva con Jesús. Sin duda, fue Dios y la comunidad que les rodeo lo que permitió que hicieran historia.

Es probable que ni yo ni otros seguidorxs de Jesús nos pongamos el título de profetas, que ha sido tan manoseado entre los evangélicos hoy en día, pero creo que habemos muchxs llamados a ser profetas de Dios. No traemos una nueva revelación, sino la aplicación de la vida de Dios, las enseñanzas de Cristo y la vivencia de Su Reino a este siglo y este mundo repleto de oscuridad y muerte. Tal vez sea que todxs los que nos llamamos cristianxs debamos tener un poco de profetxs y locxs. Así sea. 

30 septiembre, 2016

Mujeres

Entre las noticias de FB casi a diario me entero de más feminicidios y desaparecidas en Tijuana y en todo México… Desde más al Norte, las lágrimas y la impotencia se acumulan. http://zetatijuana.com/2016/09/26/mujeres-en-bc-victimas-de-la-barbarie/


Señor,

¿Por qué no nos quieren si tú nos creaste a tu imagen?

Señor,

 ¿por qué nos matan?

¿por qué nos violan?

¿por qué se intimidan ante nuestra fortaleza e inteligencia?

¿por qué nos ven como objetos serviles y para su placer?

Ellos están ciegos, ¿verdad? No saben que si nos matan y aplastan ellos mismos se están destruyendo, ¡díselos Señor!

Dios, tú que las acompañas hasta su último respiro y su clamor por ti, también eres quien las recibe en tu Reino, donde ellas, las pequeñitas, las estudiantes y las obreras ya no sufrirán acoso, donde serán valoradas, donde no habrán más lagrimas por ser mujer.

Tu Reino está lleno de ellas, mártires de los primeros siglos, lideresas según corazón, que saben bien que el seguirte es en la casa y en la calle.  

Señor, si tú nos liberaste con tu amor y lo hiciste frente a los religiosos y poderosos, ¿por qué nos ven hacia abajo? Si tú nos diste voz y perdón, ¿por qué en el templo se empeñan por callarnos?

Señor, ¿por qué matan a tantas en Tijuana y Juárez? ¿Por qué aprisionan a tantas en Tapachula, en vidas que no son suyas, que les roban su dignidad? ¿Por qué tantas lloran en silencio en nuestro país, víctimas de poderosos y sin jueces justos a quien acudir?  

Pero habrá justicia, aquél día habrá justicia, y los machos, poderosos y religiosos que no las valoraron se darán cuenta, se avergonzarán, y si no se arrepienten, pagarán. Espero tu día, Señor.


Mientras tanto no callo y escribo por muchas. Tú nos escuchas y tú nos respondes. 



26 septiembre, 2016

Pensando la vida desde acá...

Llegamos a Vancouver hace poco más de un mes. No ha sido fácil porque los cambios nunca lo son, hay un proceso de adaptación que aún estamos viviendo y poco a poco nos vamos dando cuenta de dónde estamos…

Todo acá es extraño, somos extranjeros y una minoría en una ciudad multicultural. Desde que recuerdo he vivido entre dos culturas muy diferentes y en una ciudad limítrofe con una identidad única, Tijuana. Desde pequeña he entendido y vivido en carne propia el asunto de las nacionalidades, la diferente etnicidad, el cambio inconsciente de lengua para darme a entender y la desigualdad tan marcada entre México y Estados Unidos. Esa ha sido mi casa, nuestra casa. Acá en Canadá, lo que nos daba identidad no está presente, ni el trabajo que hacíamos, ni la ciudad a la que pertenecemos, ni la gente que amamos. Al presentarme con otros puedo decir mi nombre, mi área de estudio de la maestría y el trabajo que hacía en México, pero eso no significa mucho, y tampoco es lo que me define, porque faltan las historias, las personas, los lugares y la sobremesa donde pasamos horas conversando.

Disfruto Canadá y el ir aprendiendo de cómo se vive en un ambiente tan diverso culturalmente. Honestamente, de pronto me siento perdida, pero creo que es necesario. Es en medio de la confusión, las preguntas y la vulnerabilidad que uno se abre a Dios y a otros. Mi historia con Dios, o más bien, la historia de Dios en mi vida es la que me ha traído hasta aquí. No hay otra razón, ha sido su gracia. Hay algo bonito y raro de los sueños de la adolescencia, cuando estos se vuelven una realidad. Desde que conocí a Cristo quería estudiar teología, porque quería conocer mejor a Dios, quería adorarle también con mi mente y que todo lo que soy estuviera impregnado en su verdad. Todo lo que sabía de mi lo entregué para servir a Dios y por eso seguí en la obra estudiantil al terminar la Universidad. Mi vida fue diferente desde el momento en que empecé a caminar con Dios y al estar en la Universidad soñé con la oportunidad de estudiar en Regent, de seguir conectando la fe con los asuntos del mundo, conocer mejor las Escrituras y vivir una espiritualidad profunda en lo cotidiano. Ahora estamos acá, con Abdiel, mi esposo y mejor amigo, quien es el mejor compañero de vida y un regalo de Dios, haciendo todo eso y dándome cuenta que algunos sueños en el caminar con Dios son muchas veces las oportunidades para la fe, donde Dios mismo acompaña, moldea, refina y sostiene.


Dios en este tiempo nos regala la oportunidad de ser solo suyos, de encontrarnos en él, de una pausa que también puede ser un nuevo comienzo. Llegué cansada, pero conforme el descanso y el estrés se han ido levantando, las preguntas, las inquietudes y más preguntas empiezan a resurgir. Son de esas preguntas que ayudan a caminar la vida, que tienen la gracia de dirigirnos e incomodarnos y cuestionarnos cosas esenciales. ¿Quién soy? ¿Cuáles son en verdad mis dones? ¿Qué disfruto? ¿Qué necesito? ¿Por qué teología en Norteamérica? ¿Qué significa el llamado a ser puente? ¿A dónde vamos con todo esto? ¿qué estas formando en nosotros como pareja? ¿qué cosas necesitamos platicar y en cuales necesitamos aventurarnos juntos?...y cientos más… 

14 septiembre, 2016

Pensando en la iglesia

Pablo, escribiendo a los Corintios pareciera hablarle a las iglesias evangélicas mexicanas. Nos sentimos tan atraídos a las figuras de poder, que se imponen, que muestran su fuerza y juzgamos con ligereza a quienes lideran como siervos y amigos. Pablo tenía las credenciales, pero también era consciente de sus limitaciones, sabía su lugar. Para Pablo, un hombre capaz y con pedigree judío, las limitaciones y el sufrimiento fueron un regalo de Dios para mantenerse humilde y dependiente de Él.

En estos días, al estar haciendo un trabajo para una clase, me di cuenta que una parte de mi frustración y sentimiento de “atascamiento” en mi estudio de la Biblia se lo debo a la iglesia. El poco valor al estudio de la Biblia y a su vivencia práctica y peligrosa me desanima mucho. Honestamente no lo digo desde una posición de superioridad o sintiéndome fuera, sino con sorpresa al reconocer en mí una actitud cada vez mas de resignación y queja.  No quiero eso para mí, ni para la iglesia y creo que parte de mi búsqueda en este tiempo sabático es entender mejor a que me llama el Señor, a crecer en humildad y a ser renovada en mi perspectiva sobre Él mismo, la misión y muchas cosas más.

Tengo muchas preguntas que surgen a partir de lo que escucho y lo que he visto, hay una distancia abismal que pareciera imposible de acercar, y es ahí donde recuerdo que muchas veces me toca ser puente. En este caso, ¿Cómo ser un puente entre una iglesia que se maravilla ante los predicadores carismáticos, que está exageradamente preocupada por la moralidad y que no ama a sus vecinos para caminar hacia una iglesia que viva como “pueblo del Libro” ? Yo misma debo ser confrontada con la realidad de mi corazón, y no me toca ser quien se queja o quien se cansa. Dios le dijo a Jeremías ante sus propias quejas: “Si te cansaste corriendo con las personas, ¿Cómo le harás cuando tengas que correr con los caballos?” Pero levantar las preguntas nunca está mal ni es castigado por Dios, pero eso sí, tenemos que estar preparados para responder y para ser confrontados también.

La otra verdad de este tiempo y lo que es muy claro es que la iglesia son las personas y es imposible generalizar. Yo necesito de la iglesia. Lo mejor que nos ha pasado en estas tres semanas está envuelto en personas, nuevas relaciones y amistades que surgen. Hay imágenes dignas de ilustrar de cómo vamos experimentando a la iglesia por acá:

-Abdiel notó que los hermanos y hermanas canadienses están genuinamente preocupados por conocernos y por saber cómo estamos, dónde vivimos, si Abdiel ya encontró trabajo, etc..

-El domingo pasado visitamos una iglesia menonita evangélica y nos encantó que al final del mensaje se abrió un tiempo para hacer preguntas y/ o comentarios a quien compartió y tener un dialogo. Al final del servicio, comimos todxs juntos y ahí se experimenta el calor de la iglesia.  

-El domingo también subimos una montaña, la más alta en Vancouver y lo hicimos con un nuevo amigo. Mientras subíamos los 3 km, con dificultad y haciendo paradas, íbamos conociendo mejor a David y él a nosotros. Así se construye la iglesia, caminando y mientras vamos juntos hacia la cúspide.


Sigo pensando y orando…

10 septiembre, 2016

Bajando el ritmo, poquito a poquito...

Es difícil asimilar que hemos comenzado una etapa de vida muy distinta. Para mí, es un tiempo para estudiar y Abdiel, aparte de hacer lo mismo que yo, también trabajará algunas horas por semana. Estos últimos días han sido de mucha alegría, ajustes y novedades. Les comparto algunas cosas…

El miércoles, mi primer día de clases llegué sin saber que tenía que conseguir libros para la materia de Exegesis Bíblica, no había lecturas previas, pero aun así me sentí confundida por las cosas que ni siquiera había considerado. Poco a poco me he ido organizando con ayuda de una agenda y consiguiendo el material que necesito. Las lecturas son muy emocionantes, por ahora, aprendiendo sobre cómo hacer una buena interpretación del Antiguo Testamento y sobre la vida de una mis heroínas, Josephine Butler, una feminista cristiana del siglo XIX.

Las mañanas son tranquilas en casa, con un desayuno de avena y fruta, acompañado posteriormente de un café sobre el sillón, para seguir leyendo y dialogando con Dios. El último mes me atrasé en las lecturas bíblicas y de acuerdo al plan de lectura debo leer unos 4-6 capítulos diarios, pero por ahora, para ponernos al día toca el doble. En particular, disfruté de Jeremías, la historia de Eliseo y ahora las cartas de Pablo a los Corintios. Unas lecturas me alientan, otras me sorprenden y algunas me desafían. Pablo, en su tono personal me ha animado a vivir a plenitud estos días, buscando sobretodo agradar al Señor y considerando algunas de mis emociones y relaciones del último tiempo.

La fragilidad en mi salud es un tema difícil. Las cosas que salieron el último año, entre infecciones y un problema de tiroides, junto a otros pequeños detalles me han hecho sentir muy vulnerable, frágil y defectuosa. No es un tema acabado, creo que es algo que necesito seguir luchando con Dios, porque no entiendo. Son de esas cosas que requieren humildad, silencio, apreciar el misterio y buscar al Señor, así que así me encuentro, intentando ver y escuchar más de lo que ahora aprecio… Pareciera que el sabático será un tiempo para la sanidad en muchos sentidos, pero ese también es un proceso.

En retrospectiva, veo con tristeza que algunas de mis relaciones con gente amada se vieron afectadas por mi cansancio, mi prisa y mi egoísmo. Aún no dimensiono algunos de los daños, pero confío que habrá perdón y gracia, y hasta nuevos caminos para la restauración. La verdad es que sé bien que nos espera este año, pero hay tiempo para detenerme… mirar hacía atras….hacia arriba….a los lados… y adelante.
D   e   s     p      a       c       i         o ------ He tenido que ir poniendo el freno poco a poco. Y cada mañana es una oportunidad para recordar que no tenemos prisa, que el tiempo va tranquilo, que hay oportunidad para caminar lento y disfrutar. Y ayer y hoy fue un lindo tiempo para ello, tanto para preparar comidas que nos encantan, salir a ver el atardecer y como hoy dar un paseo y disfrutar la creación, respirarla, dejar que nos salpique el agua helada y sentir que esto creado es para nosotros, para mí. Me siento amada. 

05 septiembre, 2016

Un "trailer" del sabático


Ya casi cumplimos dos semanas en Vancouver. Llegar, como escribió Abdiel, fue una odisea. Entre una cartera robada y una visita a urgencias, sumado a las despedidas y la empacada, el proceso fue mucho más “emocionante” de lo que imaginamos. Pero en medio de todo, la gracia de Dios y su favor fue mayor. No tuvimos que mudarnos ni dejar el depa en Tijuana porque nuestro tío se quedó allí, no fue necesario buscar vivienda en Vancouver porque el departamento de nuestros amigos se desocupó justo a tiempo, las cosas robadas se reemplazaron (a excepción de las licencias de manejo) y salí de urgencias con el menor de los males.



La cruz en Rivendell
Los primeros días en Vancouver los pasamos en Rivendell, descansando y dándonos oportunidad para llegar. Llegué enferma, con los estragos que me llevaron a urgencias y con una gripe y tos que tenía años sin sufrir. Conozco mi fragilidad, pero no deja de sorprenderme la manera en que mi cuerpo protesta ante los cambios y largas jornadas a las que me someto sin mucha consciencia. Tengo mucho que aprender todavía. El tiempo de retiro fue un regalo, para dormir, para reponerme, para escuchar al Señor y para sentirle cercano. Los 4 días en Rivendell fueron como un “tráiler” de nuestro tiempo acá, algo así como un pequeño avance de lo que puede ser y una invitación a la expectativa abierta para ver la bondad de Dios en esta tierra.


Dios me habló de sanidad en muchos sentidos, y sin poder entenderlo o explicarlo bien, tiene mucho sentido. Tengo hambre de Dios, pero he cedido ante muchas distracciones. El tiempo acá tiene pocos focos: amar a Dios, amar a Abdiel, amar a nuestras comunidades (la tijuanense y la que se formará acá) y la escuela. Parecen muchas cosas, pero no hay trabajo, no hay amigos cercanos, hay lluvia, hermosos paisajes, novedades y muchas sorpresas que Dios parece orquestar. Estoy expectante…

Celebrando los 30 de Abdiel
 La nostalgia comienza a asomarse. Hacen falta los abrazos y las conversaciones con nuestra gente conocida, las visitas en casa y la compañía cotidiana de la familia. Pero estaremos bien, me lo repito, y creo que así será. Quiero escribir, mucho. Tomé una clase menos de la que podría haberme obligado a llevar, porque necesito reflexionar y escribir: pulir lo que ya tengo en papel y publicarlo (sobre Salmos) y escribir sobre la vida, Dios, el mundo y las intersecciones entre los temas anteriores. Dejé de escribir y la invitación parece abierta y se me repite con fuerza. Me emociona… 

01 septiembre, 2016

Para tí, en tu cumpleaños.

En vísperas de tu cumpleaños, el primero lejos de casa y de los nuestros y en medio del proceso de trasplante no es tierra fértil para escribir. Pero en vísperas de tu cumpleaños, las palabras que surgen con naturalidad desde mi corazón son sólo para ti… 

Te lo repito en ocasiones, aunque seguramente no con la frecuencia que lo pienso y lo oro, pero te admiro, te veo valiente en medio de tu vulnerabilidad y me sorprende tu amor cada día. No eres perfecto y no somos perfectos, pero a tu lado somos pulidos para ser un poco más a la imagen del Amor.

Este cumpleaños será tan distinto, no tendremos los múltiples pasteles familiares, ni la comida con nuestros sabores en la mesa, ni la presencia confortadora del tío en casa. No es el momento ideal para una gran celebración en este país al que apenas llegamos, pero será especial.

Nos tenemos el uno al otro y la comunidad que a la distancia nos acompaña. Tendrás mis abrazos y mis besos, eso sí. Con un corazón agradecido y el recuento de donde estamos será evidente la presencia de Aquél que nos rebasa y nos rodea, porque estamos en Él.

Te amo, y en este cumpleaños diferente, disfrutaremos eso, lo que es distinto, la nueva etapa y el comienzo de tus 30. En esta ocasión la fiesta no podrá igualar el gozo y el profundo agradecimiento por tu vida que yo y muchxs más celebramos, aún así haremos del día la fiesta, para agradecer tus años y esperar expectantes los que vienen.

Comienzo por celebrar tu vida, tu amor y cuidado hacía mí y los que están cerca de ti, tu fuerza para mantener tus valores en medio de las tentaciones, tu valentía para hacer cosas nuevas pese al miedo y tu disgusto por los grandes cambios, tu fuerza y sensibilidad combinadas que redefinen la hombría e inspiran a otrxs, tus palabras y lágrimas que sanan y tu disposición a crecer, a desaprender, a ser transformado.

Te amo y será el más grande privilegio caminar contigo los siguientes años, hasta que Dios nos lo permita.
Con esperanza, amor y compromiso, 

Tu esposa

10 junio, 2016

"Necesitamos definir nuestra lealtad en tiempos de paz, preparándonos para los tiempos de guerra"*

La historia nos muestra muchas lecciones si somos humildes para verlas y aprenderlas. Hoy, en la clase vimos lo que sucedió en Alemania, antes de la segunda guerra mundial. La manera en que un régimen político asumió el poder absoluto y comenzó a determinar cómo debía ser la iglesia, sus dirigentes y de alguna manera jugó el papel de agente moralizador para la sociedad. La iglesia, en su mayoría, jugó su juego, aceptó sus declaraciones y estuvo de acuerdo, pero al asociarse con el proyecto, perdió su capacidad profética, perdió su capacidad de hablar la verdad en tiempos violentos.

En México, el riesgo es el mismo, podemos fácilmente legitimar poderes que destruyen la vida o asociarnos con proyectos políticos que confundan nuestra fidelidad primaria hacia a Dios. En Estados Unidos, nuestro vecino, el riesgo parece con mayores consecuencias y más nefastas.  El patriotismo, combinado con cristianismo no van. No podemos ser leales primero a una nación. La ciudadanía del cristiano está en los cielos, en el Reino de Dios. ¿Cómo hablamos, cómo cristianos sobre lo que está sucediendo? ¿Cómo evitamos ser cooptados por la cultura dominante y acomodaticia que nos provee privilegios y protección a costa de otros? El asunto es complejo, pero hemos de preguntárnoslo. ¿Qué significa seguir a Jesús en este mundo hoy, lleno de violencias auto-justificadas, de violaciones humanas y de deportaciones masivas? ¿Cómo vivimos radicalmente el evangelio aquí?


Mi razón para entender la historia también, al igual que las de mi profesora, tiene motivaciones misioneras, es decir, anhelo que nos ayude a entender el contexto en el que hacemos misión y nos permita cultivar una imaginación hacia un mundo lleno de los valores del Reino.   

*Frase usada por Sarah Williams en la clase Church & State en Regent College. Las ideas de esta entrada son una reflexión iniciales e inacabadas sobre los aprendizajes compartidos en la clase. 

30 abril, 2016

Comunidad en formación

Documentando la pimer despensa compartida
Al ir a la cama, nuestra expresión de alegría y plenitud era muy evidente. Abdiel expresó lo que yo pensaba, pero no articulé: “Es una mentira que el dinero y las posesiones traigan riqueza o seguridad.” Tuvimos una semana llena de gente, de construir relaciones profundas y de compartir la vida, el dinero y la casa con otros. Compramos nuestra primera despensa en comunidad y cocinamos juntos. No creemos que la seguridad social la provee el gobierno y sin embargo nos preocupamos como si eso fuera la verdad. Tampoco creemos que el individualismo imperante sea la norma a seguir, pero vemos lo complejo de construir relaciones íntimas en esta sociedad donde todos tenemos prisa. El dinero tampoco es nuestra ambición, pero la tentación de atesorarlo es constante. Dios nos abre los ojos para creer y vivir otras posibilidades, y para seguirlo con mayor coherencia.

Tere y Esther
Somos parte de una comunidad producto de la invitación de Dios y nuestro deseo de no caminar solos. Estamos soñando juntos un futuro distinto, que resista las fuerzas del consumo, del individualismo y de la superficialidad. Solos no se puede y otros que amamos ya caminan con nosotros. Abdiel y yo hemos vivido estos intentos desde estudiantes, sin embargo, el miedo a entretejerte demasiado con otros se presenta como una amenaza. Poco a poco nos damos cuenta que es una mentira, que Dios se devela en medio de la comunidad y ahí nos muestra quienes somos también. Estamos expectantes...

Samuel y Abdiel
Las personas han sido nuestra mayor sorpresa y alegría en este año y con/por ellos hemos soñado la comunidad. Dios se ha hecho presente en Samuel, quien nos ha acogido como papá, nos inspira a soñar otras formas de vida y quien también nos salvó de nuestra agenda sin descanso. Henry y Tere -los compadres- son los amigos a quienes conocemos mejor y nos conocen, quienes nos aceptan y a quienes primero contamos estos sueños “raros”. Esther, nuestra ahijada, nos alegra con su sonrisa y sus travesuras. La respuesta de los compadres, su sorpresa y aceptación ante esta comunidad nos dio el ánimo para soñar en voz alta y comenzar a compartir el llamado. Los estudiantes a quienes servimos nos invitan también a construir nuevas formas de vida y comunidad, congruentes con la fe cristiana y que se resista a los embates de la cultura que no promueven la vida. Dios nos ayude en la formación de esto, que Su Espíritu ha movido e inspirado.

22 abril, 2016

Abdiel


Cuando no estás dejo las luces prendidas
No es por miedo; ellas me alumbran los detalles que hablan de tí
Los ganchos en el baño, tus pijamas en el extremo de la cama, 
tus llaves cerca de la puerta, la taza de café 
y el escritorio desde el cual dibujas con hermosas palabras la fe, nuestro amor y donde hay espacio también para el lamento y el dolor.
Al principio temí amarte, 
la realidad de ceder mis sueños a nuestra voluntad compartida fue soltar el control. 
Me aterraba darme a tí y perderte o perderme. 
Hoy los miedos ya no están. 
El único dolor que ocasionalmente asalta 
es la sombra de una vida cortada. 
Lo demás se ve distinto. 
Amarte con el riesgo de perderte vale la pena, 
hay vida al “soltar”.
En la entrega de lo que somos nos reavivamos.
Estamos hechos para ser vaciados por amor a otros 
y llenados por lo divino.
Ya recibimos más de lo esperado, 
no sabemos qué pasará, 
pero el corazón crece con nuevos sueños, 
a tu lado, a Su lado. 

20 abril, 2016

Ruth, la mujer migrante

Ruth es la historia de cualquiera de nuestras mujeres migrantes, en época de caudillos, de personas que solo se preocupan por el poder, por servirse a sí mismos… En tiempos así, el campo sufre, hay escasez y las familias migran.

Una familia judía migró a Moab, a una tierra a la que no irían por simple deseo. Allí creció la familia, se casaron los hijos con mujeres extranjeras, Ruth y Orfa,, pero después los hombres murieron. Las mujeres quedaron desprotegidas, Noemi escuchó que las cosas iban mejor en su tierra y emprendió el regreso, un difícil retorno. Ruth, la moabita se aferró a su suegra y regresó con ella. La historia habla mucho no es un relato de amor solamente, nos cuenta de un hombre compasivo, justo y piadoso llamado Booz, también nos habla de mujeres en el extremo vulnerables, pero con cierta esperanza.

En realidad, esta historia así es más común y cercana de lo que nos gustaría reconocer. Es la historia de la mujer que podemos encontrarnos recién deportada y perdió a su familia o de la migrante centroamericana que huye de contextos de violencia y hambre, y hasta de aquellas y aquellos que vagan por las calles de Tijuana en busca de comida, protección y trabajo. Es la historia de mujeres como Noemí sumidas en amargura o de mujeres como Ruth, con esperanzas frágiles y vulnerables. En historias como éstas, en medio de la tragedia humana, Dios se inserta, ese es su carácter revelado desde el principio y confirmado en Jesús, es el Dios que se muda al vecindario, que cuida de los desprotegidos, que mueve a su pueblo para transformar las realidades de opresión e injusticia para los más débiles.

En la historia de Ruth, Dios está presente en esta mujer moabita que permanece a lado de una mujer que sufre y comparte el dolor. Él seguramente acompaña a Noemí en su amargura y se deja ver en la piedad de Booz quien hace todo lo posible por rescatar y redimir a las dos viudas migrantes, la judía y la extranjera. Dios como héroe de la historia no es un rockstar. Muchas veces es la presencia sencilla y humilde del que tiende un plato de comida, del que escucha, acompaña, del que hospeda y del que lucha por transformar las estructuras injustas en lugares para que florezca la dignidad humana, ahí está Dios, de manera sencilla y contundente.


Dios nos sorprende porque aparece en donde no le esperamos y nosotros nos empeñamos en no mirar. Ruth, la moabita no tenía un lugar en la historia de Dios, no le correspondía, pero al final del pequeño libro, ella aparece en la genealogía de Jesús. Así es Dios, Él va cumpliendo sus propósitos en la historia y en el proceso va transformando las tragedias humanas en lugares para la esperanza. Ruth, quien no era del pueblo de Dios fue compasiva y valiente y la Biblia nos cuenta su historia. Tendemos a no prestar atención a sus orígenes, pero es importante porque muchos en nuestro mundo y en nuestra ciudad hoy están en la situación de Ruth y están buscando a Dios.  Muchos hoy luchan por su dignidad, haciendo lo que pueden por la gente que sufre. El tema de los deportados, de las mujeres migrantes victimas de trata y de los menores no acompañados son cosas que nos competen, porque a Dios le importan, porque Dios no es ajeno y porque el Dios en quien creemos está ahí, invitándonos a insertarnos en su historia. Dios aparece en este tipo de historias y cambia las realidades. Dios inserta a mujeres extranjeras y migrantes al centro de su historia y transforma el futuro en esperanza. 

27 enero, 2016

Nehemías 9 (parte 3)

“Juntos en la Gran Historia”


Escuchando la Palabra.

Llegamos al capítulo 9 de Nehemías. Antes de esto, recordamos que la oposición experimentada fue francamente personal y las amenazas de matarlo y detener la reconstrucción fueron muy reales. Pero, el trabajo por fin terminó y no les llevó tanto tiempo, tan solo 52 días. Después de esto el  pueblo se juntó en células para interpretar la Palabra. Es un cuadro conmovedor, el ver al pueblo reunido, juntos para escuchar y estudiar la Palabra. Su respuesta fue el llanto y el arrepentimiento al reconocer a Dios en la Escritura, su amor, fidelidad y constante misericordia, y al mismo tiempo su constante rebeldía y desobediencia. Nehemías, Esdras y los levitas animaron al pueblo a alegrarse por el Señor y a recordar, a alegrarse en la fortaleza de Dios y a celebrar con comida. ¡Qué bueno es Dios que no nos paga conforme a lo que merecemos! En su celebración debían incluir a todos y compartir con los pobres, no cabe duda que Dios siempre tiene cuidado de los que menos tienen, conectando el amarle a él con cuidado por los más vulnerables.  

Nehemías se empeñó en la reconstrucción del muro, pero el trabajo más importante y más complejo fue la reconstrucción del pueblo, la edificación de la comunidad y la renovación espiritual de la gente. La lectura de la Ley fue clave, es decir, de su historia, del amor de Dios, de los pactos, de las normas que les traerían vida, etc. Y al escucharla no era solo entretenerse con ella, escuchar en esencia implicó obedecer y poner por obra, quien en verdad escucha es quien lo vive. Escuchar la Palabra fue un acto de adoración, su respuesta fue adorar a Dios. ¡Tenemos un grande privilegio al reconocer que la Biblia es la Palabra de Dios y que Dios mismo se ha revelado a nosotros por medio de ella!   Al escuchar la palabra estaban oyendo las historias que explican quiénes son, que dan sentido y propósito. Los seres humanos somos por naturaleza contadores de cuentos e historias, porque con ellos definimos la vida, los valores, nuestras identidades y nuestros sueños. No conocer la historia que la Biblia nos cuenta nos deja sin identidad, aunque tengamos una ciudad con buenos muros, un movimiento estudiantil estable o una célula bien consolidada, si no conocemos la historia de Dios en la que estamos insertos, nos perdemos fácilmente. Ese día fue clave para el pueblo, estaban reunidos y atentos y la lectura de la Ley les recordó sus orígenes y el Dios que los formó, los salvó, los perdonó y les permitió regresar a Jerusalén.

Después de este día de lectura, estudio, lamento, adoración y celebración, el pueblo siguió estudiando la Palabra. Fue en ese momento de estudio de la Palabra que se encontraron con que estaban en el periodo de tiempo de una de las 3 grandes fiestas que Dios había dejado para que Israel no olvidara su pasado. La fiesta de las enramadas les ayudaba a recordar los 40 años que pasaron en el desierto y que vivieron en casitas de campaña. En esta fiesta, la gente de Israel, adultos y niños salían de sus casas y vivían en tiendas de campaña construidas con ramas. ¡Imagínense que divertido debió ser para los niños y que didáctico! Las tiendas se ponían en los techos de las casas, los patios, el atrio del templo y hasta en las plazas donde se llevaba a cabo el comercio con otros pueblos. Este no solo era el recordatorio de cómo Dios había sostenido, provisto de comida, agua y vestido al pueblo durante los 40 años, sino también de la inacabable paciencia de Dios. Realmente era un lindo recordatorio que ayudaba a todos y era de testimonio para los otros pueblos que hacían negocios con la gente de Israel, porque ellos verían semejante cosa (la ciudad llena de tiendas de campaña) y se convertía en una hermosa oportunidad de no solo contarse la historia de este pueblo y su bueno y grande Dios así mismos, sino también a otros… Era, a su vez, un recordatorio de que este mismo Dios que había actuado en el pasado, y sería fiel en cumplir sus promesas en el futuro.

Respondiendo a la Palabra

El día después de levantar las enramadas, (cap. 9) la gente se reunió de nuevo, con signos muy visibles de su arrepentimiento, pues leemos que se vistieron de luto, obedecieron la ley y confesaron sus pecados y la maldad de sus antecesores. Leyeron la Palabra por 3 horas y las siguientes 3 horas respondieron. Lo que sucede en este culto de 6 horas es muy diferente a lo que pasa hoy en la mayoría de nuestras iglesias. Esto nos anima a ver que la relación con Dios es de 2 vías: él habla y nosotros respondemos. Fácilmente somos tentados a tener monólogos con Dios y no tomar el tiempo de leer su Palabra, o en contraparte, a solo leer y llenarnos la cabeza de información, sin reflexionar la Palabra, sin confesar, sin responder a Dios en oración, sin adorarle. Ambas cosas son peligrosas.

La oración que tenemos en este capítulo es una de las oraciones más detalladas que encontramos en la Escritura, y es tanto una confesión de pecados y una reflexión del actuar de Dios en la historia que nos abre a una visión de Dios más grande. Aquí vemos lo que dice un autor: “La oración es a la vida cristiana lo que es la investigación para la ciencia, por medio de ella entramos en contacto directo con la realidad.” Lo fundamental en nuestras vidas no es hablar sobre Dios de manera correcta, sino hablar con Dios de manera honesta.

Las historias y la gran historia de Dios

Los levitas que dirigen esta oración son personas que conocen bien las Escrituras y responden a Dios teniendo en cuenta sus palabras y sus actos. La oración está impregnada de la herencia bíblica y de la historia del pueblo de Dios. Es importante notar que estos levitas muy seguramente crecieron fuera de Jerusalén y sus familias fueron llevadas al exilio, y aun así su imaginación está cautiva por la gran historia de Dios. Ellos, pudieron creer otras historias del imperio y del poder, sin embargo, sus mentes y corazones están llenos de lo que Dios ha hecho y del reconocimiento que el problema no es Dios, sino el pueblo, el ser humano. Para haber dirigido al pueblo con esta oración, significa que ellos mismos la estaban viviendo y la tenían clara en sus vidas. Ellos conocían a este Dios y sabían bien su tendencia a la desobediencia. También tenían claro que Dios los había llevado al exilio porque él es fiel y se los prometió por medio del profeta Jeremías.

Estos levitas son hombres (y también hoy podrían ser mujeres) que conocen bien la Gran Historia, se ubican en ella, confiesan sus pecados, adoran a Dios y ven hacia adelante en la misma Gran Historia. Urgen estudiantes así, que conocen el Gran Panorama de Dios, su Gran Historia y que su vida está definida por los valores del Reino de Dios y no por los estándares de la moda, el poder, el dinero o la fama. Hay muchas historias que se cuenta nuestra gente para explicar el sentido de la vida. Creemos que somos alguien al estudiar, o que el que no tranza no avanza, o que para hacer las cosas se necesita dinero o que son los poderosos los que definen el porvenir de este país, o que no hay poder que detenga la opresión y la injusticia. Necesitamos que nuestra imaginación, nuestro corazón y nuestra mente sean cautivadas por Dios, por sus formas, su historia, por cómo él nos hizo a los seres humanos y por sus propósitos, que nos darán la creatividad y la astucia para vivir de verdad.

Pero esto no sucede por casualidad, la Palabra ha de ser vida, alimento y sustento para nosotros, y el lugar de encuentro con Dios. Hemos de pasar tiempo con Dios en su Palabra y orarla.

La oración tiene varios elementos que vale la pena que nos detengamos a observar:

  • Dios es un Dios eterno, no tiene principio ni fin, no es una creación humana, lo cual contraste con las cosmovisiones de los pueblos vecinos 
  • Dios es único Señor. Algo bastante impopular en aquél entonces, donde hasta el emperador era considerado Dios. Y bastante impopular ahora, en nuestro mundo pluralista y supuestamente tolerante con todo.
  • Dios es creador de TODO y quien sostiene la vida que él creó. 
  • Dios no solo crea, también eligió y formó a un pueblo. 
  • De hecho, se nos presenta un resumen de la historia del AT: creación, elección de Abraham, éxodo, ley, 40 años en el desierto, jueces, profetas, exilio. 
  • Dios hace pactos en los cuales su nombre queda en juego, y es fiel. 
  • Dios salva y redime; es más poderoso que todos los reyes de la tierra. 
  • Dios nos enseña cómo vivir, es justo y aunque no entendamos todas las leyes que él da, porque no es el mismo mundo de hoy; él da leyes que protegen a los débiles y que cuidan de toda la vida. 
  • El ser humano no es esclavo de Dios, Dios le invita a disfrutar, a recrearse y a descansar, por medio del Sabbath. 
  • Dios sostiene a su pueblo, le provee de sus necesidades básicas. 
  • Dios es misericordioso, aunque el ser humano es desobediente. 
  • Dios es en esencia perdonador, clemente y compasivo; lento para la ira y grande en amor. ¡Qué buenas noticias!
  • Envió su Espiritu y profetas, así como jueces cuando hubo opresión. 
  • Es en base al carácter de Dios que los levitas piden ayuda y reconocen su sufrimiento.

Como aquí vemos, esta oración nos ayuda a tener una visión más grande sobre quien es Dios.


El Dios revelado en la historia

Una de las hermosas herencias y verdades de nuestra fe es que es una fe histórica, es decir, lo que nosotros creemos se expresa en hechos que sucedieron dentro de la historia humana, tanto por los hechos del Antiguio Testamento, como por Jesús mismo quien es la encarnación de Dios. Algunos podrían argumentar que muchas cosas no pasaron, sin embargo, hay más evidencias desde las diferentes disciplinas como la historia y la arqueología para sostenerlo que para negarlo.

Los israelitas tienen una fascinación con la historia porque Dios se revela en ella, y les muestra mucho de su propio carácter, actúa en el presente y da esperanza hacia el futuro…. No sé si lo perciben, pero estos levitas en su oración no separan lo que Dios ha hecho de quien es Dios, de su experiencia presente. Y creo que muchos de nuestros problemas surgen al no ver cómo Dios se relaciona con nuestras vidas cotidianas, con las cosas de este mundo, con nuestros problemas diarios o con la rutina. Tampoco entendemos cómo Dios tiene algo que decir a lo que estamos estudiando en la universidad, o en la política o en la economía, porque nuestra perspectiva sobre Dios muchas veces está muy limitada y puede que también sea muy excluyente. Cuando leemos las Escrituras, observamos a un Dios tan interesado en temas como el dormir, la comida, las fiestas, la cotidianidad, las conversaciones, así como temas “más grandes” como el sistema económico, las leyes para la igualdad, la ecología y la guerra. Requerimos profundizar en nuestro estudio de la Palabra y en nuestra vida de oración, que significa también luchar para comprender a Dios actuando…


Para ir cerrando, vemos que esta experiencia del pueblo de escuchar la Palabra y orar a Dios en respuesta les llevó a una renovación de su pacto con Dios, a comprometerse con el Señor. Ellos no hicieron un compromiso pensando que pudieran cumplirlo, sino al contrario, debido la condición humana y su incapacidad de cumplir hicieron un pacto. Solo Dios es fiel siempre. El pueblo que hizo este compromiso falló, pero el compromiso expresó su deseo de obedecer y amar a Dios y su confianza. Nosotros mismos somos invitados a hacer compromisos con Dios en fe, de que él nos sostiene y en dependencia de que Dios nos tienen por dignos a pesar de nuestros errores; él se mantendrá fiel siempre. Nosotros tenemos el panorama aún más completo. Dios se encarnó en Jesús, la máxima revelación de Dios en la historia humana y sabemos el final de la historia. 

Popular Posts