25 octubre, 2012

Los desafíos en el exilio: aprendiendo a vivir

Hoy por la mañana amanecí con una rara sensación de desarraigo. Supongo que después de más de un mes de viajes no es tan raro sentirme así. He dormido en casas diferentes, convivido con personas diversas y comido distinto en cada lugar. Sin embargo me sorprendió la sensación y las cosas que vinieron a mi mente: preguntas, ideas y recuerdos. Fue bueno salir a caminar, reconocer el lugar en el que me encuentro (ahora en la ciudad de Chihuahua) y pensar los porqués de mis preguntas.

Justo un día antes (en Ciudad Juárez) estuve reflexionando el tema del exilio y la carta del profeta Jeremías a los exiliados (cap.29), con la ayuda de Eugene Peterson en "Run with the Horses". Me desafió mucho el llamado de Dios a su pueblo desterrado en Babilonia a hacer sus vidas allá: casarse, crecer familias, plantar jardines, instalarse, procurar el bienestar de la ciudad y vivir...Y ahora, cuando caminaba en la zona residencial donde nos hospedan, con casas muy lindas y grandes a nuestro alrededor, me hizo preguntarme sobre mis propios sueños y expectativas ante la vida. Esto, porque creo que la mayoría no tienen/tenemos la fortuna de vivir en lugares así, ni las oportunidades son iguales para todos. El simple hecho del contraste de dos ciudades me dejó pensando... ¿Cómo he vivido en medio de lo que me ha tocado: en mi situación familiar, económica, académica y de trabajo? ¿Qué oportunidades se me presentan y cómo las uso para servir a otros? ¿Qué significa vivir según los valores de Reino en un mundo que persigue escalar socialmente para preocuparse menos y sólo obtiene lo contrario? ¿Qué miedos o tentaciones tengo al estar en este mundo tan complejo y dañado?

Ante esto, compartí con Ada (con quien he viajado esta última semana) el pasaje de Jeremías 29 y juntas lo reflexionamos, pero antes de leer nos hice estas preguntas:

* ¿qué palabras, ideas o emociones vienen a tu mente cuando piensas en la palabra "exilio"?
* ¿bajo qué circunstancias podrías identificarte con la experiencia de un exiliado?
* ¿cuáles crees que son las tentaciones estando en el exilio?

Después, leímos la carta de Jeremías a los desterrados en Babilonia y compartimos. Son palabras fuertes. Dios hablando a un pueblo que ha recibido las consecuencias de su desobediencia y que sufre también bajo los poderes opresores del imperio en turno. La experiencia de un exiliado puede ser como la de un migrante, un desplazado por la violencia en su ciudad, un desterrado por causa de sus opciones religiosas, políticas o sexuales, en fin, muchos ejemplos. Y Dios manda una carta a ellos, ya les había advertido, ahora les dice que hagan vida en Babilonia. Él no se ha olvidado de ellos, el poder del imperio tiene sus límites y por ahora deben vivir allí. Dios muestra su amor persistente, su terca bondad.

La invitación de Dios puede significar el llamado a la vida con Él en esta ciudad extraña, a verlo en la cotidianidad, dándoles una oportunidad de conocerle y aprender. Dios habla palabras de esperanzas y expectativa del futuro para ellos. Para nosotros esta esperanza se ve en Jesús y la inauguración del Reino de Dios, con la esperanza de su consumación. Ellos ahora tienen que decidir a quienes van a escuchar: a los profetas que les dicen que todo estará bien, que el sufrimiento es momentaneo, o a esta carta, que les invita a no escapar de su realidad inmediata, sino a plantarse en el mundo que les ha tocado y procurar lo mejor en su contexto. Así vivirían también el llamado de Dios a ser bendición a las naciones, y un reflejo del Dios que los ama...

Dios nos invita a la vida, la vida que se aprende de él. A conocerle a través de las Escrituras, reconociéndole en el rostro de otros... (y aquí me toca a mi vivir ahora, entre viajes, trabajando en la obra estudiantil, decidiendo pasos con expectativa al futuro, reflexionando el vivir...)

20 octubre, 2012

El día mundial del estudiante en Cd. Juárez

Tengo tantas ganas de escribir, así como de leer, y seguir disfrutando de la obra de Dios en esta ciudad, enterándome de lo que hace en otras ciudades, con gente que conozco y otros que desconozco. Me encuentro en mis ratos "libres" leyendo sobre la historia de los evangélicos en América Latina, orando por la obra entre estudiantes y profesionistas, haciendo preguntas a Dios, todo, mientras intento vivir mi fe a la luz de la Biblia, de la historia, del contexto particular en el que me encuentro y desde quien soy. (...y este es el preludio para lo que quiero escribir)

Desde hace varias semanas vengo saboreando las primeras líneas de la carta de Pablo y Timoteo a los Colosenses. En el estudio con otros y mi reflexión personal me han surgido preguntas:

  • ¿De qué manera el conocimiento del Evangelio ayuda o guía a comunidades de fe en la toma de decisiones particulares?
  • ¿Estoy permitiendo que mis propias decisiones sobre la vida se vean afectadas por el Evangelio? ¿Cómo repercute en la manera que pienso el futuro, las relaciones, las finanzas, los tiempos y las metas? 

Durante la caminata de oración en la UACJ

Y ahora, a la luz del día mundial del estudiante de IFES y la linda oportunidad que tuve de estar en Cd. Juárez compartiendo el día con Richy, Diana (líderes estudiantiles) y Ada (obrera) la Palabra me llevó a:
  • Dar gracias a Dios por cómo el Evangelio está creciendo en las universidades de esta parte del país.
  • Agrader que Su Reino se ha sembrado por medio de estudiantes, misioneros, padres, profesores y otros más, inspirados por el Espíritu. 
  • Pedir que los ya conocen el Evangelio,  lo conozcan mejor y sean fortalecidos para perseverar en medio de las dificultades.
  • Rogar porque en su conocimiento del Evangelio, los estudiantes anden como es digno de Dios, viviendo vidas transformadas, que impactan su iglesia, su universidad y su sociedad. Que viven vidas diferentes, no imitando los modelos del mundo que abusan del poder: hombres sobre mujeres, poderosos sobre los débiles, ricos sobre los pobres...

La Palabra me ha llevado a orar: agradeciendo y rogando. Andar acá, me lleva a anhelar a qué mas estudiantes vean a Jesús caminando en sus aulas, se encuentren con él y sean desafiados por él... Sé que él ya camina por aquí, nosotros vamos siguiendo sus pasos...

18 octubre, 2012

La pedagogía lúdica de Dios


Aún sigo pensando en mis vacaciones...y al intentar organizar mis ideas, sentimientos y aprendizajes para compartir con otros, pienso que la mejor imagen es la de Dios enseñándome a través del juego.  Se me ocurre que fue así porque en medio del tiempo de descanso, de los paseos en bicicleta, de caminar las ciudades, correr el medio maratón, de leerle a unas lindas niñas, senderear, disfrutar el ocaso del sol,  comer ricas comidas, descansar, comprar, cocinar y disfrutar todo esto, el Señor me enseñó cosas de mi propio corazón, me mostró su amor de manera sencilla y profunda, me animó, renovó mis fuerzas y ánimo, y pude verle. Fui enseñada por Él en medio del juego, como niña suya aprendí así y me gustó, por eso quiero compartirles algunas notas y resúmenes que nacen del corazón y algunas quedaron en mi libretita.


Desde la última vez que escribí pasaron muchas cosas. Estuve en un par de lindas ciudades de la zona central de California, compartiendo con personas que aman sus ciudades, a los universitarios, a Dios y a sus vecinos. Fue un tiempo de observar mucho, de darme cuenta como está Dios trabajando en otros espacios y también de ser inspirada.

En Fresno me tocó ver comunidades étnicamente diversas conviviendo y a su vez, personas que buscan servir a su ciudad con su profesión y con sus vidas. Me sigue impactando la intencionalidad de aquellos que se mudan a vecindarios complejos de los cuales otros huyen, para tener vecinos con quienes compartir el amor de Dios. Por otra parte, me sorprendió la inquietud de algunos colegas por los temas globales, por aprender a ser iglesia pertinente en su contexto y que no se acomoda sino desafía. En las conversaciones con inconformes siempre me reflejo, porque sigo inconforme con lo que veo, aunque agradecida por los trazos del mover de Dios.


Retomé el tema de ser mujer, de escribir como mujer y de intentar vivir como mujer. Por el momento creo que esto es parte del vivir agradecida y consciente de quien soy, y que he sido creada a la imagen de Dios. En un mundo construido por ellos es un desafío encontrarme en lo que escribo, aprender a reconocerme y escucharme. Es todo un ejercicio de discernimiento en el cual Dios sé que me acompaña y anima. Así que sigo caminando, y siendo inspirada por otras mujeres que también caminan, lloran, leen, escriben y hablan para compartir sus experiencias.

"Vivir una vida sencilla", fue otro de los temas. El formato para aprenderlo fue un tiempo de retiro hacia el final de mis vacaciones para pensar la vida y el futuro.  Por más de dos días, en una linda casita, nos encontramos Él y yo. No todo fue risa, hubo lucha, algunas confrontaciones, enfrentar desilusiones propias y del mundo y expectativas rotas. Pero fue un tiempo de renovación, de ser honesta y de pensar consciente de  Él, de seguir aprendiendo a vivir, al verlo a Él. Leí, caminé, cociné, escribí, tomé té, pensé, pedí que Dios examinara mis motivaciones y me detuve a escuchar. Ese tiempo me confirmó la necesidad del descanso, de parar, de descansar y de intencionar estos tiempos.

¿Qué significa vivir una vida sencilla en este momento de la vida? ¿Qué significa amar a Dios amando al vecino? ¿Cómo tomo decisiones sencillas y definitorias en la vida, sin arrogancia y a la vez con el Evangelio al centro? Estas fueron otras preguntas que hice e intenté responder, que retomé y sobre las cuales platiqué con Él. Sé que nuestras conversaciones seguirán, así que me emociona hacer más espacios para escucharlo más allá de lo que día a día me enseña e inspira. Espero compartir más sobre esto con ustedes... 

Las vacaciones terminaron con un medio maratón en San Luis Obispo, recorriendo el lindo pueblito, el campo, hasta llegar a la playa. Después, un viaje de nueve horas en tren, con vistas espectaculares, y al final un tiempo de encuentro con amigas en San Diego para caminar de madrugada cerca del mar.

No termino aquí, pero por el momento hasta aquí lo dejo. Espero escribir pronto mientras sigo viajando y trabajando. Es un privilegio amar y servir a un Dios que es confiable y  nos anima a ser valientes para confiarle nuestras esperanzas, y que nos desafía a seguirlo hasta las últimas consecuencias, siguiendo a la vez su ejemplo. Gracias por acompañarme con su lectura. 






09 octubre, 2012

Hay algo en la naturaleza...

En estos días he disfrutado de manera especial la naturaleza. Siempre me ha gustado disfrutar la brisa del mar, observar los animales, aprender de los ciclos naturales y otros aspectos de la creación. Pero nunca había disfrutado tanto como ahora. De pronto pareciera una dimensión no descubierta y enigmática. Me hace querer guardar silencio y reflexionar. Me lleva reconocer algo muy dentro de mi que me une a todo lo demás, porque aún cuando temo a los animales y respeto las adversidades del paisaje no puedo desconectarme o separarme de todo lo creado.

Siento tristeza y pesar al pensar en como el pecado (nuestro egoísmo) nos ha llevado a darle la espalda a Dios y por consiguiente a perder el foco y la armonía en todas nuestras relaciones, incluída la naturaleza. Y también, me lleva a considerar la grandeza y el poder de Dios: si los cielos, los árboles, los lagos y las montañas me dicen algo sobre Dios es acerca de su gran creatividad y poder. Su creación refleja mucho: Él debe ser indomable, grande, fuerte, justo, imponente, grandioso, detallista, vivo, diverso... y al conocer su revelación en Jesucristo esto se confirma y afirmamos también su humildad, amor, bondad e inclusión.

He disfrutado caminar, correr, andar en bicicleta y senderear. He caminado con amig@s o solo acompañada de Él. Ha sido maravilloso, porque hay cosas que en medio del ruido de nuestras creaciones no podemos ver, mucho está hecho a nuestra imagen rota y egoísta. Y de pronto, en medio de la "nada" me recuerda algo de quien soy, de quien es él, de su Verdad, su humildad, su amor y su compasión, pero no se hace domesticable, sigue siendo imponente...

05 octubre, 2012

"Vacaciones integrales"

Quiero escribir un poco de lo que ha sido este tiempo de vacaciones: los últimos cinco días en Oakland y San Francisco. Me sirve utilizar algunas palabras para resumir el tiempo, y a la vez como una guía para un agradecimiento reflexivo. Descubro una gracia especial en los tiempos donde la idea no es trabajar, sino ser. No buscar la identidad en lo que hago, sino disfrutar de otros, amar y ser amada por gracia, recrearme por medio del disfrute de la naturaleza y de lo creado por el ser humano. Ambas cosas dando testimonio de la creatividad de un Dios artista y Creador de seres a su imagen.
Algunas cosas que he disfrutado:
- modelos de familia equitativos: la realidad no es perfecta, pero es hermoso el reflejo del esfuerzo compartido de hombres y mujeres que buscan crecer familias bajo los valores del Reino de Dios. El poder usado para amar y servir, sin imposiciones. Leer a las niñas por la noche fue un regalo.
- haciendo iglesia bíblica y socialmente relevante: gente que ama a Dios y quiere amar a sus vecinos. Familias que deciden hacer su hogar en lugares conflictivos para ser sal y luz allí. Gente que está menos preocupada por su seguridad y que lucha contra corriente para ambicionar el Reino antes que las posesiones materiales y sucumbir ante el engaño de las riquezas.
- paseos en bicicleta: fue espectacular andat en bicicleta en Oaklanda, San Francisco y Alameda. Pasar el Golden Gate y llegar a Curvy Cove fue de lo mejor. Las vistas eran fascinantes y sentir el aire tan fuerte fue espectacular. Fue en una playita que saborié la bondad de Dios de una manera peculiar, en medio de estos paseos en bici...
- jóvenes que me desafían: el encuentro con una chiquita me recordó cómo lo más importante es mi amor por Dios reflejado en mi amor por otros. Mi vida entregada por una causa mayor y vivida en humildad para reconocerLe más allá de los conceptos. Hay algunos que están más cerca del Reino, que quienes pasan todo el tiempo en templos hechos por manos humanas.
- multiculturalidad: muchos rasgos faciales distintos, sabores, olores y formas de expresar respeto, amor y de dignificar. Algunas cosas nos trascienden a todos: la sonrisa, el abrazo, la mesa compartida, el "gracias"... he disfrutado de comidas riquísimas, sobre todo asiáticas. Lo lindo es que en la mesa se aprecia también la diversidad cultural.
- vidas sencillas que anuncian la Buena Noticia: pensar que el cuidado de la naturaleza pone en evidencia la reconciliación que Cristo obró en la cruz es una idea fascinante y es verdad. Profundicé un poco más en este asunto al ver las maneras tan sencillas en las que podemos resistir al abuso de la naturaleza. Quiero seguir aprendiendo.
Tengo muchas cosas más que compartir, pero por el momento lo dejaré hasta aquí. Gracias por leer.
¡Prometo fotos pronto!

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