22 febrero, 2011

Al redescubrirte me enamoré de nuevo…

Siento que me vuelvo a enamorar. Has hecho algo para seducirme, te has mostrado así como eres, me has susurrado al oído quien eres, te he visto callar, escuchar, amar, atender a otros.

Y yo que no creo tanto en estos sentimientos, me has llenado por doquier, que ahora ya no puedo resistirme. Que con sólo pensar en tu amor, lagrimas ruedan por mis mejillas. Me haces pensar en nuestros casi 8 años juntos, estos que yo he pasado junto a ti. Y pienso en mis infidelidades y en tu amor.

Y ahora no puedo resistirme, aunque quisiera, voy cautivada detrás de ti, rodeada por ti. Ya no me pertenezco, me entregué completa, y aunque a veces parezca que me impongo, finalmente tú ganas, quiero que tú ganes siempre. Me sedujiste, fuiste más fuerte que yo y me venciste. Palabras que el tiempo no ha logrado borrar, las hago mías.

Y es que pienso en tus juicios y allí también caigo a tus pies. Veo tu amor, y ahora hasta mi razón está confundida, porque tu juicio me hace buscarte con ansias, y quiero verte, otra vez, cada día hasta encontrarnos en la eternidad.

No soy la misma de cuando te conocí, te has encargado de cambiarme, de hacerme nueva, de hacerme tuya. Has impreso en mi corazón tus anhelos, ansío tu reino, y nada, más que tú, me llena.

21 febrero, 2011

Gozo y alegría

Sólo quiero compartir lo que escribí en mi libreta, acerca del gozo y la alegria que vienen de Dios. No cito pasajes o versos, aunque leí algunos, comparto lo que vino a mi mente y corazón....

  • Tú eres, Señor, la fuente de todo gozo para el ser humano.
  • Tu gozo vas más allá de las circunstancias; está fundado en conocerte y confiar en tí.
  • La obediencia a tus palabras y el servirte produce gozo.
  • Es parte del fruto de tu Espíritu en mi vida, en la vida de todo discípulo.
  • El gozo tuyo me llena de fuerza, me provee fortaleza.
  • El gozo se encuentra en tu presencia.
  • El gozo es el motor de la misión.
  • El gozo no puede ser callado, no puede silenciarse.
  • La buenas nuevas de Jesús llenan de gozo las vidas y hasta las ciudades.
  • El gozo y la alegría dan salud y cambian el rostro.
  • El gozo verdadero es producto de estar relacionada contigo de manera correcta, íntima.
  • Hay gozo profundo y completo en servirte; en saber que estoy en el lugar donde me has puesto, aunque el sufrimiento sea parte de esto.
  • Nadie ni nada puede robarme el gozo que tu das. ¡Es permanente!

¡Maestro, se encrespan las aguas!

Comparto con ustedes este himno. Lo cantamos el domingo en Magdalena, Sonora.

¡MAESTRO, SE ENCRESPAN LAS AGUAS!

¡Maestro, se encrespan las aguas!

¡Y ruge la tempestad!

Los grandes abismos del cielo

Se cubren de obscuridad;

¿No ves que aquí perecemos?

¿Puedes dormir así,

Cuando el mar agitado nos abre

Profundo sepulcro aquí?

CORO

Los vientos las ondas oirán su voz-

¡Sea la paz!

Calmas las iras del negro mar,

Las luchas del alma las haces cesar,

Y así la barquilla do va el Señor,

Hundirse no puede en el mar traidor.

Doquier se cumple tu voluntad

¡Sea la paz! ¡Sea la paz!

Tu voz resuena en la inmensidad: ¡Sea la paz!

Maestro, mi ser angustiado

Te busca con ansiedad;

De mi alma en las antros profundos

Se libra cruel tempestad;

Pasa el pecado a torrentes

Sobre mi frágil ser,

¡Y perezco! perezco, ¡Maestro!

¡Oh, quiéreme socorrer!

Maestro, pasó la tormenta,

Los vientos no rugen ya,

Y sobre el cristal de las aguas

El sol resplandecerá;

Maestro prolonga esta calma,

No me abandones más,

Cruzaré los abismos contigo,

Gozando bendita paz.

Mary Ann Baker


18 febrero, 2011

Tiempo, humanidad y Dios.

Reflexiones y diálogos a partir del Salmo 90

Escrito por al amigo de Dios, Moises. Ese que hablaba con Él cara a cara, que asumió la voluntad de Dios como suya, que una y otra vez apeló por la misericordia y el juicio de Dios sobre el pueblo que le tocó dirigir. Un hombre que también escribió, cantó y nos dejó palabras articuladas a su amigo, Dios.

SEÑOR, tú has sido un refugio para nosotros
de generación en generación.
Antes que los montes fueran engendrados,
y nacieran la tierra y el mundo,
desde la eternidad y hasta la eternidad, tú eres Dios.
Haces que el hombre vuelva a ser polvo,
y dices: Volved, hijos de los hombres.
Porque mil años ante tus ojos
son como el día de ayer que ya pasó,
y como una vigilia de la noche.
Tú los has barrido como un torrente, son como un sueño;
son como la hierba que por la mañana reverdece;
por la mañana florece y reverdece;
al atardecer se marchita y se seca.
Porque hemos sido consumidos con tu ira,
y por tu furor hemos sido conturbados.
Has puesto nuestras iniquidades delante de ti,
nuestros pecados secretos a la luz de tu presencia.
Porque por tu furor han declinado todos nuestros días;
acabamos nuestros años como un suspiro.
Los días de nuestra vida llegan a setenta años;
y en caso de mayor vigor, a ochenta años.
Con todo, su orgullo es sólo trabajo y pesar,
porque pronto pasa, y volamos.¿Quién conoce el poder de tu ira,
y tu furor conforme al temor que se te debe?
Enséñanos a contar de tal modo nuestros días,
que traigamos al corazón sabiduría.Vuelve, SEÑOR; ¿hasta cuándo?
y compadécete de tus siervos.
Sácianos por la mañana con tu misericordia,
y cantaremos con gozo y nos alegraremos todos nuestros días.
Alégranos conforme a los días que nos afligiste,
y a los años en que vimos adversidad.Manifiéstese tu obra a tus siervos,
y tu majestad a sus hijos,
y sea la gracia del Señor nuestro Dios sobre nosotros.
Confirma, pues, sobre nosotros la obra de nuestras manos;
sí, la obra de nuestras manos confirma.

¿Cómo es Dios? Nos preguntamos muchos. Soberano, eterno, un refugio, él es Dios, así, simple y llanamente. Es cómo se define a sí mismo y se revela para que le conozcamos. Es el juez justo, poderoso, que se enoja, digno de ser temido, que tiene compasión, que ama, que llena el corazón del ser humano de alegria y gozo...

¿Quienes somos nosotros? Quienes somos de verdad, no lo que a veces pretendemos. Mortales, vulnerables, finitos, pecadores, sujetos a juicio, sufrimos, necesitados,

¿Cómo podemos relacionarnos con Dios? Sólo por qué el ha decido mostrarse a nosotros. Reconociendo nuestra condición como seres humanos, sin pretender ser más de lo somos y reconociendo quién es él. Temiéndole al ver su poder, sus maravillas y su obra, para así adquirir sabiduría. Hablando con él, pidiendo su misericordia, compasión y gracia. Pidiendo que él guíe y confirme lo que hacemos, sólo él puede hacer que permanezca.

Este salmo me recuerda lo que he aprendido sobre Dios en los primeros cinco libros de la Biblia. El relato de la creación del universo, del ser humano y de todo lo que no conocemos, después con la narración sobre el ser humano queriendo ser como Dios, dudando de él y buscando establecer sus propias reglas y de ahí en adelante, viviendo bajo el juicio de Dios y en un contexto de relaciones rotas y aumento de la maldad. Una situación desesperada, aunque siempre con un dejo de esperanza por parte del Señor...

Dios se da a conocer a personas para cumplir su propósito y eventualmente nos topamos con Moises, este hombre tan imperfecto, pero usado por Dios para guiar a un pueblo hacia la promesa de la tierra prometida. Un hombre, considerado por Dios como su amigo, que experimentó el juicio y su ira, pero también probó su gracia y amor...No calló el enojo de Dios, el juicio que venía, pero tampoco la esperanza y las manifestaciones de su carácter. Fue un buen embajador, que vivió el juicio de Dios y su gracia, de la misma forma que nosotros hoy.

...Y es que en Jesús y su obra en la cruz vemos el juicio de Dios sobre la humanidad, pero también el amor de Dios que obra para la reconcialiación del universo entero con él. Y es entonces cuando regreso a esta oración de Moises... ¿Quién es Dios? ¿Quién soy yo? ¿Cómo me relaciono con él? Y pienso que:
"me duele vivir las consecuencias de mi rebeldía y mi falta de obediencia: que sufro por ser parte de una humanidad corrompida, pero que a la vez temo a Dios cuando le conozco, cuando veo sus obras de creación, juicio, salvación y vislumbro la esperanza futura. Que cuando le reconozco y le temo, mi corazón se hace sabio, valora lo importante, establece prioridades y aprende a vivir para adorarle... Así, cuando él me sacia de su amor y misericordia, toda mi vida se alegra y canta, grita y les dice a otros quien es él, vivo la misión porque reflejo su gloria. Al final, le suplico todo lo que hoy hago permanezca y él lo confirme, que él me guié siempre..."

08 febrero, 2011

Evangelio es...

En Lucas 19, Jesús se encuentra en camino a Jerusalén. El escritor dedica mucho tiempo para contarnos sobre lo sucedido en el camino, y la historia que veremos tiene como marco Jericó; una ciudad de frontera y de las más ricas en Palestina.

El evangelio es:
  • Reconocer la historia que Jesús tiene con la gente. Zaqueo tenía inquietud de conocer a Jesús personalmente, ya había escuchado que era "amigo de publicanos y pecadores". ¿Qué está haciendo Dios en la vida de tus amigos?
  • Hacer amistad con pecadores. Jesús se relacionó publicamente con personas que tenían un estilo de vida dudoso, comió con ellos y no le importaba lo que otros dijeran. ¿Quiénes son tus amigos? ¿Compartes amistad con aquellos que son diferentes a tí?
  • Romper barreras económicas, culturales, sociales, étnicas y sexuales. Jesús lo hizo, lo vemos en la historia de Zaqueo, la samaritana, la viuda, la mujer de flujo, el leproso... Èl cargaba el precio del rechazo al romper estas barreras, Jesús estaría en la casa de un traidor; Zaqueo era un judio trabajando para el imperio romano. ¿Estamos dispuestos a cargar con el rechazo por relacionarnos con los marginados?
  • Dar la oportunidad a TODOS de escuchar el mensaje y conocer a Jesús. No podemos elegir a quienes les compartimos, todos deben escuchar el mensaje, aun quienes menos creemos que lo aceptarían. ¿A quiénes te cuesta trabajo compartir sobre Jesús?
  • Recibir a Jesús en casa. Zaqueo aceptó gozoso la invitación de Jesús de recibirlo en casa, en su intimidad. ¿Jesús está en nuestra vida? ¿Lo hemos dejado entrar o aún tenemos reservas en algunas áreas?
  • Arrepentimiento y transformación; ponerse bajo el señorío de Jesús. Zaqueo presentó un cambio maravilloso, aún sus finanzas pasaron bajo el señorío de Jesús y mostró verdadero fruto de una vida transformada, al regresar lo que habia robado y ser generoso con los que menos tienen. ¿Nuestra vida muestra un verdadero arrepentimiento?
  • SALVACIÓN, perdón, reconcialiación, esperanza, comunidad, aceptación. Esa es la declaración de Jesús. Zaqueo pasa a ser también parte de un pueblo y con esto, recibe las promesas esperadas.... ¿Conocemos las promesas que se cumplen en Jesús?
  • Salir de nuestra comodidad; ir a buscar y salvar a quien está perdido. Eso hizo Jesús. ¿Hemos de hacer menos que el maestro o reducir su mensaje a algo menos que lo recibido por él?
El Evangelio no es un mensaje empaquetado, es un mensaje que apunta a Jesús, que invita a que otros le conozcan, y se convierte en evangelio (buena noticia) cuando se le conoce personalmente. Tiene una dimensión histórica y futura, relatada en toda la narración bíblica. Es sencillo, pero no simple, es profundo, pero no complicado...

El pecado o ser pecador no es hacer algo malo, es la condición de vida de todo ser humano que pisa la tierra. Lo que hay afuera no nos contamina, el andar con pecadores no nos hace peores, porque la raiz del problema está en nuestros corazones. Y aunque Jesus cambia la realidad de nuestra propia vida al darnos un nuevo corazón, nunca nos dice que huyamos del mundo, sino que seamos agentes de transformación y luz en medio de la oscuridad.

La amistad es tal vez, el mejor vehículo para dar a conocer a Jesús a nuestra generación. Por lo tanto, ¡Compartir el evangelio es hacer amistad con pecadores! No ser como ellos sino ir a ellos por amor a Jesús, como embajadores, para que sean reconciliados con Dios.

04 febrero, 2011

Implicaciones sociales y políticas del discipulado cristiano

Estoy de regreso en Tijuana, después de haber pasado un poco más de 2 semanas en otra ciudad del norte donde reina la violencia producto del narco y la corrupción. Todo esto me hace plantearme muchas preguntas sobre las implicaciones de la misión en estos contextos tan afectados por la violencia y la inseguridad y otras muchas acerca del rumbo que está tomando la ciudad, el país...y cómo la iglesia está o no- respondiendo a los desafíos.

Ayer estuve en San Diego, California, un contraste fuerte con Tijuana con la que comparte una casi-metropoli dividida por 2 bardas (y hasta 3) muy absurdas. Tardé un buen rato haciendo fila para cruzar al otro lado, después tomé el trolley y encontré un café en donde sentarme, pensar y escribir. Estaban saliendo muchos estudiantes de City College, la mayoría de ascendencia latina, y mientras los veía, leía y escribía, también recordaba una conferencia que escuché sobre el desafío que tenemos en IFES de tratar y ayudar a los estudiantes a conectarse con los asuntos globales actuales y responder a ellos. Y en la parte del mundo donde vivo, la Migración "ilegal" es un asunto de grandes dimensiones políticas, sociales, económicas y culturales que afecta gente de muchas nacionalidades...

Entonces, lo interesante vino después. Por la tarde, tenía una reunión con un grupo de estudiantes de doctorado y maestría de UCSD -una prestigiosa universidad en EU- que participan con Intervarsity (IV). Fue una linda oportunidad para compartir un poco sobre mi vida, el ministerio estudiantil, los desafíos en México y otros temas relacionados. Todo nos llevó más de dos hora entre la charla formal, el tiempo de discusión y las conversaciones informales y fue muy desafiante -para mí y creo que para ellos también-.

Uno de los temas fue el asunto migratorio. Justo hace algunos días habia visto un reportaje que confirmó la experiencia de cada semana en el trabajo con migrantes que hacen mis papás y la iglesia local donde participamos. Se cree, que ahora hasta un 93% de la gente que se encuentra vagando las ciudades fronterizas, son los deportados de los últimos años que llevaban años viviendo en los Estados Unidos. No sólo estamos tratando con los que provienen del sur de México o Centroamérica con el propósito de cruzar, sino muchos que no tienen a donde ir, porque no son de aquí, ni de allá. La situación es injusta y desesperante.
¿Qué hacer? No lo sé. Debemos pensar juntos, orar juntos y actuar juntos. Debemos escuchar, mientras regalamos café caliente y una torta a quienes no tienen hogar. Debemos llevar a los estudiantes a ensuciarse con los temas díficiles y debemos abrir las iglesias a todo lo que no nos parece deseable para que se pregunte, dude y busque comprometidamente. Jesús camina con nosotros en estas calles teñidas de violencia y en las aulas de los que se preparan para lídearar en sus respectivos sectores, que no se nos olvide. Y bueno, ¿cómo se relaciona esto con los estudiantes de doctorado de IV en San Diego?

Al final del tiempo de preguntas y respuestas, me pidieron que les diera algunas palabras de recomendación, ánimo o desafío. ¡Y ahí conecté varias ideas! Ellos están- o estarán- en lugares de privilegio en sus respectivas áreas de especialidad, ellos tienen voz y voto en los Estados Unidos y ellos pueden presionar para que las cosas cambien. Tienen conexiones y posibilidades, lo que los del otro lado no tenemos sobre la mesa. ¡Si los estudiantes con los que trabajo son privilegiados y le deben a Dios su carrera, estos estudiantes de posgrado también! Ellos, si realmente siguen a Jesús, usarán sus carreras y todo lo que Dios les ha dado para servirle a Él y al Reino de Dios ya presente en el mundo. Lucharán por ser fieles a Dios y por descubrir qué significa eso en el medio donde están. Deberán hacer brillar su luz para que la gente glorifique a Dios por sus buenas obras (Mateo 5:16), deberán tener hambre y sed de justicia, ser humildes, compasivos, pacificadores (hasta cumplir con los valores que requiere Jesús de sus discípulos.)
Estudiantes proponiendo cómo conectar con sus universidades y responder a los asuntos globales actuales.

Tenemos mucho trabajo por hacer, pero Dios ya tienes sus manos metidas en esto... Que nosotros, junto a quienes podamos servir e influir, considerermos las implicaciones sociales, políticas o de otro tipo al seguir a Jesús. Hoy lo hice con un grupo de estudiantes, después de comernos unas tortas. ¡Ellos responden!

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