08 febrero, 2011

Evangelio es...

En Lucas 19, Jesús se encuentra en camino a Jerusalén. El escritor dedica mucho tiempo para contarnos sobre lo sucedido en el camino, y la historia que veremos tiene como marco Jericó; una ciudad de frontera y de las más ricas en Palestina.

El evangelio es:
  • Reconocer la historia que Jesús tiene con la gente. Zaqueo tenía inquietud de conocer a Jesús personalmente, ya había escuchado que era "amigo de publicanos y pecadores". ¿Qué está haciendo Dios en la vida de tus amigos?
  • Hacer amistad con pecadores. Jesús se relacionó publicamente con personas que tenían un estilo de vida dudoso, comió con ellos y no le importaba lo que otros dijeran. ¿Quiénes son tus amigos? ¿Compartes amistad con aquellos que son diferentes a tí?
  • Romper barreras económicas, culturales, sociales, étnicas y sexuales. Jesús lo hizo, lo vemos en la historia de Zaqueo, la samaritana, la viuda, la mujer de flujo, el leproso... Èl cargaba el precio del rechazo al romper estas barreras, Jesús estaría en la casa de un traidor; Zaqueo era un judio trabajando para el imperio romano. ¿Estamos dispuestos a cargar con el rechazo por relacionarnos con los marginados?
  • Dar la oportunidad a TODOS de escuchar el mensaje y conocer a Jesús. No podemos elegir a quienes les compartimos, todos deben escuchar el mensaje, aun quienes menos creemos que lo aceptarían. ¿A quiénes te cuesta trabajo compartir sobre Jesús?
  • Recibir a Jesús en casa. Zaqueo aceptó gozoso la invitación de Jesús de recibirlo en casa, en su intimidad. ¿Jesús está en nuestra vida? ¿Lo hemos dejado entrar o aún tenemos reservas en algunas áreas?
  • Arrepentimiento y transformación; ponerse bajo el señorío de Jesús. Zaqueo presentó un cambio maravilloso, aún sus finanzas pasaron bajo el señorío de Jesús y mostró verdadero fruto de una vida transformada, al regresar lo que habia robado y ser generoso con los que menos tienen. ¿Nuestra vida muestra un verdadero arrepentimiento?
  • SALVACIÓN, perdón, reconcialiación, esperanza, comunidad, aceptación. Esa es la declaración de Jesús. Zaqueo pasa a ser también parte de un pueblo y con esto, recibe las promesas esperadas.... ¿Conocemos las promesas que se cumplen en Jesús?
  • Salir de nuestra comodidad; ir a buscar y salvar a quien está perdido. Eso hizo Jesús. ¿Hemos de hacer menos que el maestro o reducir su mensaje a algo menos que lo recibido por él?
El Evangelio no es un mensaje empaquetado, es un mensaje que apunta a Jesús, que invita a que otros le conozcan, y se convierte en evangelio (buena noticia) cuando se le conoce personalmente. Tiene una dimensión histórica y futura, relatada en toda la narración bíblica. Es sencillo, pero no simple, es profundo, pero no complicado...

El pecado o ser pecador no es hacer algo malo, es la condición de vida de todo ser humano que pisa la tierra. Lo que hay afuera no nos contamina, el andar con pecadores no nos hace peores, porque la raiz del problema está en nuestros corazones. Y aunque Jesus cambia la realidad de nuestra propia vida al darnos un nuevo corazón, nunca nos dice que huyamos del mundo, sino que seamos agentes de transformación y luz en medio de la oscuridad.

La amistad es tal vez, el mejor vehículo para dar a conocer a Jesús a nuestra generación. Por lo tanto, ¡Compartir el evangelio es hacer amistad con pecadores! No ser como ellos sino ir a ellos por amor a Jesús, como embajadores, para que sean reconciliados con Dios.

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