06 marzo, 2014

Una carta más para tí

Estoy entre escribirte en papel, por aquí, en una postal o un correo… Ya tenemos nuestra cajita con recuerdos: mis cartas, tus cartas, tus poemas, mis preguntas y nuestras muchas memorias desde el inicio de nuestra amistad.

¿Cómo llegamos hasta este día? ¿Qué nos trajo a planear la vida juntos, a soñar con reunir a nuestros amigos, amigas y familiares desde lugares lejanos para celebrar nuestra unión, a pensar en un hogar temporal para nuestro tiempo en Tijuana…? Hemos elaborado algunas respuestas, pero al final ninguna es suficiente y vamos descubriendo que el amor, la confianza, el respeto, la comunicación y  el compromiso son las cosas que nos ayudan a hacer camino.

La verdad es que no imaginé toda la emoción y el desafío que podría acompañar decir que sí a pensar y hacer vida con mi mejor amigo.  ¡Eres un regalo del Dios de la vida! No eres perfecto, conozco mejor que muchos tus defectos y las cosas que te duelen, molestan y lastiman. Tú me conoces bien, seguramente mejor que nadie; me has visto crecer, llorar, equivocarme y reír los últimos 8 años.

¿Cómo llegamos a este momento? Creemos en un Dios que provee oportunidades y restaura las vidas. Él seguramente ha tenido algo que ver, pero de los momentos en que nos hemos desviado es innegable que ha sido nuestra responsabilidad. La comunidad también nos afirma, los que nos aman se alegran con nosotros y los que nos han visto de cerca saben que no fue fácil, ni para ti, ni para mi. ¿Cómo llegamos aquí? Porque fuimos honestos con Dios y con nosotros mismos sobre lo que queremos y necesitamos, porque hemos rogado por dirección, pero sobretodo, creo, porque nuestro Dios es bueno, muy bueno.

Te amo. Nos lo decimos a diario, y quiero que lo recuerdes. Pido a Dios que cuando viajo o tú viajas, lo recordemos con fuerza. Esta vida no es tan fácil, pero es posible, se disfruta y se agradece por tu compañía en la distancia y el Dios que de maneras extrañas nos une en propósito, amor y recuerdos compartidos.

Gracias por enseñarme mejor el amor en acción, la verdadera hombría -que no tiene absolutamente nada que ver con el machismo-, por tu cuidado y todos tus esfuerzos. Aparte de los abrazos y la prolongación de nuestras conversaciones, lo que más extraño cuando viajo es lo maravilloso, complejo y fascinante de hacer caminos diferentes contigo, de acordar maneras de relacionamiento contraculturales y de saber que no vamos solos en la vida cuando caminamos por senderos solitarios. Somos amados y Alguien nos cuida.


Te amo

0 diálogo(s):

Publicar un comentario

Popular Posts