10 junio, 2013

2da Carta abierta: "En Su Palabra..."

Amado amigo,

    ¡Gracias por tu respuesta! Ya pasó la primera semana del EFO. Somos 34 obreros de 18 países de Latinoamerica. Esta primer semana tuvo como tema “El alimento en la mesa”, pues todo el evento gira en torno a la invitación que nos hace Jesús a compartir la vida y la mesa con él. No se dijeron cosas necesariamente “nuevas”, pero sí lo que necesitaba escuchar y ser recordada. Como sabes, en las últimas semanas he luchado con mis tiempos alrededor de la Palabra, me sentía muy insatisfecha y hasta un poco desanimada, porque a pesar de disponer el tiempo y reconocer la importancia de las Escrituras en mi vida y ministerio, de pronto lo sentía como una carga y me producía mucho cansancio. Esta semana me ayudó mucho, y Dios respondió a mis oraciones para ser renovada en cuanto al tema.

     Te cuento más, al encontrarme con Jesús en Su Palabra, el desafío a amar sigue siendo el mayor. No sé amar, al menos no como Jesús lo hace. Muchas veces tengo una actitud muy calculadora y me cuesta trabajo, pero ante Su gracia que cautiva, restaura y me desconcierta, no puedo resistirme, su amor no tiene paralelo y El sólo es suficiente. En estas semanas creo que vendrá un recordatorio constante que el fruto en mi vida y ministerio no dependen de mis fortalezas o “perfección”, sino de cómo respondo al ofrecimiento de gracia en Jesús. La vida que hemos elegido tiene todo que ver con lo que somos y no tanto con lo que hacemos, como el mundo nos hace pensar.

     Ya me siento desafiada a re-ordenar mis ritmos, a responder con un mayor compromiso al estudio serio de la Biblia, a cultivar el silencio, descansar un día a la semana y organizarme mejor. No hacerlo ha sido desaprovechar la bendición de tener a Dios mismo y Su Palabra cerca, y escoger NO sentarme a sus pies. Ya he pensado maneras en que podemos animar a los estudiantes a conectarse con la Escritura, pero sobre todo de cómo podemos amarla y comerla. Una experiencia rica en estos días ha sido orar la Palabra, una práctica que he re-descubierto y disfrutado enormemente, al responder a los textos bíblicos y escuchar a Dios de manera sencilla.

     La cuestión del futuro ha sido un tema que de pronto me asalta, no sabemos qué cosas vendrán, ni como será la vida, pero en la provisión de Dios he tenido la oportunidad de orar mis ansiedades y he sido ayudada por otros a visualizar lo que viene con mayor “realismo”. La maestría promete ser una experiencia excepcional, pero con muchas exigencias que no había contemplado. No me preocupa, al contrario me emociona, pero me hace pensar desde ahora lo que una oportunidad como esa significa en términos de dar a otros lo aprendido.

     Amar a Dios y al prójimo es de lo más riesgoso que existe, nuestra vida en este mundo se gastará sirviendo gozosamente a otros si descansa en la suficiencia de Jesús, no en nuestros esfuerzos. Sabine dijo algo que me conmovió: “Estoy viviendo sobre una base que es segura, la obra de Jesús en mi”, él es mi fundamento y puedo caminar así. Aunque hacia adelante las cosas son un poco inciertas, ahora soy invitada a amar a los hermanos y hermanas del EFO, quienes son una linda comunidad de seguidores de Jesús. Las conversaciones con algunos de ellos y sus testimonios me dejan ver el carácter de nuestro Dios no limitado a las culturas, que obra soberanamente y al mismo tiempo se presenta en medio de nuestros contextos cotidianos, dificiles y complejos.

     Otro par de detalles muy significativos ha sido experimentar el amor de las familias del MUEVE (Movimiento Universitario Evangélico Venezolano) al abrir sus casas y sus vidas, servirnos como si fuésemos hijos e hijas y despojarse de sus comodidades para atendernos. Me hace recordar el llamado a las familias y lo que puede significar servir aún cuando las cosas en la vida se vuelven mas complicadas. Y lo otro es que justo hoy por la mañana, al seguir pensando sobre la resurrección de Jesús y su posterior ascensión al trono desde donde reina, me ha dado una fuerza especial para saberme acompañada y fortalecida en el ministerio estudiantil en la Región. No solo es pensar en su poder, sino en las características del mismo, el cual es compartido con el propósito de servir al Reino y la justicia, llevando la marca del amor sacrificial. Pero sigo esperando más, sigo inconforme porque sé que Dios quiere darme/nos mas de Él, así que me mantengo expectante, constante, (orando por) humilde y diespuesta... No dejes de orar....

     Junto a este cúmulo de experiencias, voy pensando y anotando lo que podré compartir  y enseñar a otros. Considero con emoción lo que podremos hacer juntos después de terminada esta separación geográfica, y cómo seguiremos aprendiendo sobre la obra de Dios en nuestras vidas. Sonrío al pensar que los dos queremos lo mismo: una vida para ser dada a otros…(quiero mantenerme ingenua, sin saber el costo exacto, pero dispuesta a lo que venga).  Solo oro lo como lo hemos venido haciendo: “Qué el Señor nos ayude a ser fieles en lo que tenemos ahora, confiando nuestro porvenir en sus manos”.


                             Te mando un abrazo con mucho amor, lleno del amor de Dios. Anhelo que Su amor te llene y Su gracia sea suficiente para tí en todo momento.

Ale

PD. Las fotos vendrán después. Ohh, esta semana estamos en una linda casa de retiro en Valencia, comparto cuarto con Mabel, una amiga boliviana.  

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