Ir al contenido principal
"De tierra crece la montaña. De paciencia de tierra, pulgada por pulgada, o de crispadura de tierra que empuja hacia arriba el fuego de dentro, o del espasmo doloroso de la tierra joven carne -del mundo- en los albores de la Creación....
Pero de tierra crece la montaña..., siempre de tierra."

Poema VIII de Dulce María Loynaz

Cuando leo estas palabras de la poetisa, me evocan a pensar en el amor y en todo aquello que exige paciencia para alcanzarse, para entender, vivirse y disfrutarse. Tal vez yo pueda decir que sé que de que está hecho el amor, que conozco bien en quien se ha encarnado y en otros sinónimos que puedo usar para definir el trillado y mal-usado vocablo, pero también me hace pensar que es más bonito cuando no intento encajonarlo, cuando lo dejo ser o cuando simplemente pienso en la paciencia. La paciencia que nos lleva construir una relación, conocer a un amigo, aprender la sencillez, disfrutar lo que no se tiene o asumir que habrá mucho que jamás en esta vida comprenderemos.

Me hace pensar también que algo tan imponente, no está hecho más que
de tierra, "De paciencia de tierra...", se pudo modelar por el Creador, pero eso no quita su esencia, lo que es y contiene. Es tierra y poco a poco se formó, llegó a ser grande, parte de un paisaje maravilloso, pero es tierra, es esencia, es sencilla.

Te conocí y de pronto te desconozco.
No sé cómo miras, porqué lo dices, cómo lo sientes...
Ya no sé si eres tú o si dejé de ser yo por fijarme demasiado.
Si esto habrá florecer, tendremos que cultivarlo,
tendré que reconocer que surge de la tierra, que no es tan extraordinario.
Pero querré verte también cómo eres, que tú me veas como soy,
que nos quitemos los encantos y nos veamos en la esencia.
Si esto habrá de crecer, será por la paciencia,
modelados por el Maestro, con el diseño que nos ha dado,
pero será por perseverancia.
Al final, si crece, será el amor...

Comentarios

Entradas populares de este blog

BioLogos 2022

Después de dos años de pandemia, mi primer evento* “masivo” fue la conferencia de BioLogos en San Diego. Por mi trabajo con la Iniciativa Logos y Cosmos de IFES, me sentí muy atraída a los temas y conversaciones propuestos. Después de estos dos años, tener un espacio para pensar el diálogo entre Ciencia (en su concepto más amplio) y Fe en medio de las polarizaciones exacerbadas por la pandemia, fue muy enriquecedor y lleno de inspiración. Estar en un evento dedicado a estos temas me presentó una linda oportunidad de aprender, pensar y crecer en mi imaginación como cristiana para motivar los diálogos entre ciencia y fe en la misión universitaria en América Latina. En esta publicación, haré un recorrido por las exposiciones y conversaciones durante el evento , con la intención de brindar “una probadita” de BioLogos. La conferencia estaba dirigida a un público occidental y todos los académicos, científicos y artistas participantes fueron de los Estados Unidos o Inglaterra. La confer...

El primer viaje sin ella

Me fui tres días (dos noches) y Luciana se quedó su papá y con la ayuda de los tatas, el tito, su abue y su tía. Tenemos toda una tribu que nos acompaña. Aún así, viajar sin ella fue UNA DE LAS DECISIONES MÁS DIFÍCILES QUE HE TOMADO. No estoy exagerando, sentí como algo en mí se des-configuraba y hasta dolía. La decisión de viajar me ha costado ver muy adentro de mí misma, mis miedos y mis propias expectativas. La maternidad me ha llevado de la mano para evaluar mi vocación y limitaciones. Toda esta experiencia está provocando algo en lo profundo. Luciana tiene 15 meses, camina, se expresa, habla muchas palabras sueltas y entiende muy bien lo que le decimos, en inglés y en español. Es una niña muy fuerte, sociable y sabe bien lo que quiere, juguetona, gritona y de más observadora. Dejarle por estos días parecía ir contra mi naturaleza. Me cuestionaba mis propios principios y al mismo tiempo se reflejaban miedos y mentiras impuestas. Físicamente era demandante, sacarme leche y tirar...

La experiencia de correr

...ha sido especial y significativa. Comenzó porque no tenía muchas oportunidades de hacer ejercicio en medio de una agenda cambiante y a veces medio caótica. Comencé caminando, hasta que me parecía aburrido sólo caminar y empecé a trotar un poco. Al principio me cansaba muy rápido, pero lo seguí intentando. Todo me parecía un poco tedioso, hasta que descubrí que correr podía ser una forma de desafío : me animé buscando correr más distancia y durante más tiempo. Algunas veces conversaba con el Compañero de camino, pero otras escuchaba algo de música o audiolibros. Le empecé a tomar un gusto especial a los trotes matutinos, hasta que me di cuenta que cuando no lo hacía me sentía más cansada. Ayudó a mi disciplina , porque ahora debo domir temprano si al día siguiente voy a entrenar. Y cuando empecé a desanimarme un poco, conocí a otro corredor más experimentado. Comenzamos a correr juntos de vez en cuando y me pasó algunos tips, con él me di cuenta que tenía más resistencia ...